Noticias y artículos de apicultura. News and items of beekeeping. Miel, honey, apicultura, beekeeping, colmena, hive, apicultor, beekeeper, propóleo, propolis, jalea real, royal jelly, polen, pollen.
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23 de febrero de 2013
19 de diciembre de 2012
17 de octubre de 2012
14 de junio de 2012
Proteína 57-KDa de la Jalea Real convierte a una abeja en Reina
Proteína 57-KDa de la Jalea Real convierte a una abeja en Reina - 57-KDa protein in Royal Jelly makes a bee Queen.
Un nuevo estudio ha descubierto el mecanismo mediante el cual una abeja se convierte en reina en lugar de obrera. La proteína 57-kDa, que se encuentra en la jalea real es la protagonista de esta selección.Una larva de abeja hembra (Apis mellifera) puede convertirse tanto en una obrera estéril como en una reina, una abeja fértil, con un cuerpo más largo que las obreras, una evolución más rápida y una vida mucho más larga.
La reina, la única hembra fértil de una colmena, pone huevos fecundados que dan origen a abejas obreras, así como huevos no fecundados, de los cuales salen las abejas macho, los zánganos.
El nutriente en la jalea real que da lugar a la diferenciación entre las abejas obreras y la reina es la proteína 57-kDa, que estaba ya identificada.
Los científicos sabían ya que el dimorfismo de las abejas hembra se basa en el consumo de jalea real, nutriente segregado por las obreras, y que no depende de diferencias genéticas, pero el ingrediente activo y el mecanismo que guía el desarrollo de las abejas reina no se conocía hasta ahora en profundidad.
El grupo dirigido por el científico de la Universidad de Toyama (Japón) Masaki Kamakura constató, mediante experimentos con moscas de la fruta (Drosophila melanogaster), cómo la proteína 57-kDa activa la quinasa p70 S6 incrementa la actividad de la quinasa MAP.
Los investigadores creen que la quinasa p70 S6 es responsable del aumento del tamaño del cuerpo de la abeja reina, mientras que la quinasa MAP causa la aceleración en su desarrollo.
Estos procesos, medidos por el Receptor del Factor de Crecimiento Epidérmico (EGFR), produjeron en las moscas de la fruta fenotipos similares a los de las abejas reina.
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Abeja Africana,
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p70 S6,
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Reinas,
Zánganos
Ubicación:
Toyama, Prefectura de Toyama, Japón
10 de junio de 2012
ANATOMÍA EXTERNA DE LA ABEJA - EXTERNAL ANATOMY OF THE BEE - ANATOMIA ESTERNA DELL'APE - ANATOMIE EXTERNE DE L'ABE - ARI DIŞ ANATOMİSİ - التشريح الخارجي للنحلة
ANATOMÍA EXTERNA
Por: Dr. Vet. Jesús Llorente Martínez
INTRODUCCIÓNLa morfología (Anatomía) externa e interna de la abeja mellifera se corresponde esencialmente con la de los demás insectos. Lo mismo puede decirse de la fisiología (funciones vitales). No obstante existen diferencias que es preciso indicar para una mejor comprensión de su etología (comportamiento).
Lógicamente las peculiaridades anatómicas y las funciones vitales están ínter relacionadas.
ANATOMÍA EXTERNA DE LA ABEJA
La abeja pertenece al reino animal, y dentro de él, al tipo de los artrópodos (patas articuladas), a la clase insectos himenópteros (alas membranosas) y familia de los ápidos.
El cuerpo de la abeja de la miel se divide en cabeza, tórax y abdomen, partes que están unidas y se mueven entre sí. El esqueleto externo (exoesqueleto) compuesto de quitina, que da al insecto la necesaria estabilidad, protege las tres grandes partes en que se divide el cuerpo de la abeja; en las dos primeras formando cajas rígidas y en la última de forma extensible.
El exoesqueleto, que tiene la particularidad diferencial con los vertebrados de ser externo y por lo tanto limita definitivamente el crecimiento, aloja en su interior los órganos blandos, al revés de los animales superiores, donde los órganos blandos cubren el esqueleto.
Se halla constituido por la cutícula que la forman dos capas: una exterior muy dura (exocutícula) y otra interior (endocutícula). Interiormente, el exoesqueleto se halla recubierto por la membrana basal, donde se insertan los músculos.
CABEZA
La cabeza, caja quitinosa, que tiene forma de triángulo invertido, alberga el órgano de la visión (ojos simples y ojos compuestos), las antenas y el aparato bucal. Se encuentra unida al tórax por un cuello angosto y membranoso.
La cabeza está formada por seis escleritos íntimamente soldados entre sí.
Los ojos simples u ocelos, en número de tres, están situados en la parte superior de la cabeza, entre los ojos
compuestos, están recubiertos de pelos táctiles y tienen estructura muy sencilla.
Con ellos puede ver la abeja a corta distancia, y en condiciones de casi oscuridad en el interior de la colmena. Se ha constatado que son órganos sensibles a la intensidad de luz y son utilizados como fotómetros, determinando el principio y fin de la jornada laboral.
Los dos ojos compuestos están formados por numerosas facetas hexagonales y cada uno de ellos por miles de ojos simples (3.000 en la reina, 6.000 en la obrera y 13.000 en el zángano). La forma de las facetas hace pensar en el tipo de construcción de los panales. La visión de los colores varía con respecto a la visión humana. Tienen más agudeza visual en el lado ultravioleta del espectro. En el lado del rojo se muestran prácticamente ciegas. Ven muy bien el color azul, amarillo, verde-azulado y ultravioleta.
El color rojo lo ven como si fuera negro y dentro del amarillo confunden el naranja y el verde amarillento como si fueran amarillos.
La agudeza visual es inferior a la del hombre, pero a igualdad de tiempo, el ojo de la abeja percibe 10 veces más imágenes. Recibe la luz polarizada, o sea, la luz en la cual los rayos vibran en un solo plano.
Las dos antenas emergen del centro de la cara, encontrándosemuy próximas entre sí articulándose con la cabeza por medio
de una membrana.
La antena está formada por una parte rígida (escapo) y otra flexible (flagelo) se divide en segmentos (artejos). La porción que viene a continuación del "escapo" se llama pedúnculo o pedicelo, es un artejo que también forma parte del flagelo.
El número de artejos es de 12 en la reina y obrera y de 13 en el zángano.
Las antenas poseen numerosos órganos sensoriales, en forma pilosa y en placas o poros, en número de 3.000, por antena en la reina, de 3.600 a 6.000 en la obrera y unos 30.000 en el zángano, que son los responsables del tacto, oído y olfato.
Los pelos u órganos pilosos son órganos del tacto y recubren la mayor parte de la antena, y las placas o poros tienen forma de embudo y sirven para el olfato.
Si hacemos un corte transversal de la antena, y la observamos al microscopio veremos en su interior una red de nervios muy manifiestos que sirven como aparato receptor y transmisor de sensaciones.
TÓRAX
En el tórax es donde se encuentra al aparato locomotor, estando constituido por tres segmentos o anillos,
que reciben los siguientes nombres de adelante atrás: Protorax, Mesotórax y Metatórax y un pequeño
segmento adicional llamado propodeo. En cada segmento lleva un par de patas, y en el segundo y tercero llevan cada uno un par de alas membranosas. También disponen de espiráculos (orificios), por donde entra el aire para la oxigenación del tórax.
Al tórax también se le llama "corselete" y en su parte superior dorsal es donde se marcan las reinas, con el color del año correspondiente según el código internacional de colores, para identificar el año de su nacimiento.
Como ya hemos visto anteriormente las abejas tienen tres pares de patas, y éstas para que puedan tener movimientos se dividen en nueve piezas llamadas artejos, dos cortos el primero de los cuales se
encuentra unido al cuerpo, tres largos (el fémur, la tibia y el tarso), estando constituido este último por cuatro piezas.
El primer par de patas se encuentra situado en el protórax, y tienen una serie de dispositivos o piezas que las emplean fundamentalmente para: la limpieza de los ojos, con una especie de cepillo; dos piezas (vellum y peine o cepillo), ésta última articulada, que se cierra a voluntad para la limpieza de las antenas.En el último artejo del tarso tiene dos garfios, que los emplean para agarrarse a superficies sobre las que quiere caminar, que pueden ser lisas o rugosas, y también para agarrarse a otras abejas, formando la llamada cadena de la cera, o cuando enjambran al formar la clásica bola o enjambre.
El segundo par de patas se encuentran situadas en el mesotórax y no tienen ninguna característica especial.
En esta parte del tórax se abre el primer par de estigmas (espiráculos), de gran importancia en el diagnóstico de la enfermedad denominada Acarapisosis.
Estas patas llevan en el extremo del tarso un garfio o espolón que emplean para desprender las pelotas de polen, que llevan en las “cestillas” del tercer par de patas.
Una especie de cepillo, la emplean para la limpieza de las alas.
El tercer par de patas se encuentran situadas en el metatórax y son las más grandes.
Estas patas tienen los dispositivos para almacenar el polen y propóleos, llamadas corbículas o “cestillos” del polen, que se encuentran en la parte exterior de la tibia, estos cestillos tienen unos pelos fuertes y algo curvados, lo que les permite retener el polen o propóleos recogidos de las flores o de los brotes que visitan las abejas, después de ser amasado con las mandíbulas.
Los “cestillos” del polen solamente los tienen las obreras, por el contrario las reinas y zánganos carecen de ellos por no necesitarlos.
En este tercer par tienen otro dispositivo, que lo emplean a modo de pinza para recoger las
laminillas de cera elaboradas en las glándulas cereras y posteriormente pasarlas a las mandíbulas para su amasado y posterior construcción de panales.
Las alas se encuentran en el tórax, las dos primeras más grandes se insertan en el metatórax y las otras dos más pequeñas en el mesotórax.Estos dos pares de alas están formadas por una membrana muy delgada y transparente y reforzada por una red de nervaduras quitinosas, que al mismo tiempo permiten el riego de la hemolinfa (sangre de la abeja) y el aporte de oxígeno.
Poseen nervaduras convexas y nervaduras cóncavas y tienen, en una zona determinada, una disposición
y medida (índice cubital) que sirve para clasificar las diferentes razas de abejas.
Cuando la abeja hace vuelos largos une las dos alas por medio de unos garfios o ganchos para formar una sola ala grande que hace que el vuelo sea mucho más veloz.
Por el contrario cuando hace vuelos de precisión para visitar las flores y recoger el néctar o polen estas las desenganchan y pueden quedarse quietas en el aire como las libélulas.
EL ABDOMEN
El abdomen se compone de 9 segmentos, pero solo son visibles 6 en las hembras y 7 en los machos. Los segmentos abdominales poseen dos placas cada uno, llamándose a los dorsales "tergitas" y a los ventrales "esternitas", estando unidos éstos por membranas flexibles, lo que les permite una gran variedad de movimientos, como alargarse o acortarse y también curvarse en cualquier dirección.
Las membranas intersegmentarias del las esternitas, de débil consistencia, son perforadas por Varroa destructor para alimentarse con la hemolinfa de
la abeja.
En cada tergita tienen un pequeño agujero que son los estigmas o espiráculos, por donde entra el aire en el interior del insecto.
El abdomen se encuentra recubierto de pelos, y según su longitud y coloración de los segmentos son índices que también se emplean para la identificación de las diferentes razas de abejas.
En el abdomen nos encontramos con: las glándulas cereras, glándula de Nosanoff y aparato de defensa.
3 de octubre de 2011
Características aguijón de abejas y citas históricas (veneno y apitoxina).
Características aguijón de abejas y citas históricas (veneno y apitoxina).
Investigadores célebres como Joiriche (Moscú) y el Dr. Saine (Montreal) han constatado las virtudes terapéuticas del veneno de las abejas en forma de picadura provocada.
El médico ruso Orlov trato en 1969 en el congreso de Bucarest sobre el veneno de las abejas y su incidencia sobre el sistema nervioso central. Según rezan algunas leyendas muchos casos de peste y cólera fueron curados con picaduras de abeja. Lo que es cierto, es que en la actualidad se ha comprobado su eficacia en casos de bronquitis, bocio y oftalmía exoftálmico.
Alergia a la Apitoxina
Es IMPORTANTISIMO conocer si una persona Posee hipersensibilidad o no al veneno de abejas antes de empezar cualquier tratamiento. Para ello se para realizar una sencilla prueba alérgica, para comprobar la reacción anafiláctica.
La terapia con veneno de abejas, una vez que usted se cercioró de no ser alérgico, no se producen ningún efecto adverso de garantía. No importa cuánto tiempo se haya usado. Es segura, efectiva y cuesta poco.
No olviden que por muy buena que la apitoxina pueda llegar a ser, esta debe ser suministrada por expertos.
El veneno de las abejas, También conocido como apitoxina (del latín apis, abeja, y de Galilea TOXIKÓN, veneno) es producido por una glándula de secreción ácida y otra de secreción alcalina incluídas en el interior del abdomen de la abeja obrera. Es introducido en nuestra piel a razón de 0,3 mg. por picadura, por un aparato vulnerante cuyo Aguijón particularmente es conocido.
El aguijón de la abeja consta de un largo estilete, de unos 2 mm. , puntiagudo que se amplia luego un diámetro de 0,1 mm. En el estilete existen varios dientes pequeños, algunos de 0,03 mm de longitud. Estos dientes son los que retienen el aguijón en el objeto que pica la abeja, lo que causa la pérdida del aguijón y de la vida de ésta. Al picar la abeja, el estilete penetración en el objeto picado hasta la mitad de su longitud.
El veneno de abeja es un líquido transparente, de olor acre y acentuado con una miel de sabor amargo. Su densidad es de l, 1313. Una gota colocada sobre el papel de tornasol azul lo vuelve rojo inmediatamente, lo que indica una reacción ácida. Puede ser considerado como un veneno endotelial violento, además de un marcado estimulante de los músculos lisos. Podemos designarlo como un veneno protoplasmático general.
Las características principales de la apitoxina o veneno de las abejas son las siguientes:
Apariencia: Líquido transparente, ligeramente amarillo, sabor agudo y amargo, fuerte olor aromático.
Peso específico: 1,1313.
PH. Reacción ácida
Soluble en agua y ácidos.
Casi insoluble en alcohol.
Las soluciones no son estables: se infectan y descomponen con rapidez por las bacterias.
Rápidamente se seca a temperatura ambiente.
Muy termoestable. soporta 100 ° C durante l hora o congelación durante 10 días sin perder su poder.
Fácilmente se destruye por sustancias oxidadoras: permanganato de potasio, sulfato de potasio, cloro, bromo, alcohol.
Las enzimas digestivas (ptialina, pepsina, pancreatina, renina) y vegetales (papína, papayotina) rápidamente lo debilitan y viceversa, el veneno afecta rápidamente la efectividad de enzimas. Se destruyen mutuamente.
Es destruído por los álcalis (ejemplo: amoníaco) ácidos fuertes y antisépticos fuertes.
Al igual que el veneno de serpiente, no tiene efecto si se toma por vía oral.
Se conserva indefinidamente en glicerina (se ha informado acerca de 22 años de conservación)
Una picadura de abeja = 0.012mg de veneno seco (0.03-04 mg. De veneno líquido), a esto se le llama una unidad convencional.
Composición química del veneno ..
El análisis químico muestra que, además de mucha agua (88% del peso), contiene un histamina, la melitina, Que es una proteína relativamente simple: una lisolecitina, la apamina (1-3%, y 2 enzimas, la fosfolipasa A2 ( 10-12%) y la hialuronidasa (1-3%).
Además, ácido fórmico Posee, clorhídrico, y ortofosfórico, colina, triptófano, los microelementos hierro, yodo, potasio, azufre, cloro, calcio, magnesio, manganeso cobre, cinc y otros compuestos.
Contiene además melitina (50%), secapina (0.5-2.0%), péptido DCM (1,2%), tertiapina 80,1%), procamina (1,2%) dopamina (0.2-1.0%), noradrenalina (0 , 1 - 0,5%), ácido L - aminobutírico, glucosa, fructosa, fosfolípidos, aminoácidos y feromonas.
Se ha señalado que sus propiedades médicas se Deben, Esencialmente, al fosfato de magnesio, MG3 (PO4) 2, los Representantes que el 0,4% del peso del veneno seco.
Es muy rico en Sustancias nitrogenadas, en ácidos volátiles QUE DESAPARECEN en el proceso de su desecación contiene muchas y diastasas además de la fosfolipasa A y la hialuronidasa ya señaladas.
El médico ruso Orlov trato en 1969 en el congreso de Bucarest sobre el veneno de las abejas y su incidencia sobre el sistema nervioso central. Según rezan algunas leyendas muchos casos de peste y cólera fueron curados con picaduras de abeja. Lo que es cierto, es que en la actualidad se ha comprobado su eficacia en casos de bronquitis, bocio y oftalmía exoftálmico.
Alergia a la Apitoxina
Es IMPORTANTISIMO conocer si una persona Posee hipersensibilidad o no al veneno de abejas antes de empezar cualquier tratamiento. Para ello se para realizar una sencilla prueba alérgica, para comprobar la reacción anafiláctica.
La terapia con veneno de abejas, una vez que usted se cercioró de no ser alérgico, no se producen ningún efecto adverso de garantía. No importa cuánto tiempo se haya usado. Es segura, efectiva y cuesta poco.
No olviden que por muy buena que la apitoxina pueda llegar a ser, esta debe ser suministrada por expertos.
El veneno de las abejas, También conocido como apitoxina (del latín apis, abeja, y de Galilea TOXIKÓN, veneno) es producido por una glándula de secreción ácida y otra de secreción alcalina incluídas en el interior del abdomen de la abeja obrera. Es introducido en nuestra piel a razón de 0,3 mg. por picadura, por un aparato vulnerante cuyo Aguijón particularmente es conocido.
El aguijón de la abeja consta de un largo estilete, de unos 2 mm. , puntiagudo que se amplia luego un diámetro de 0,1 mm. En el estilete existen varios dientes pequeños, algunos de 0,03 mm de longitud. Estos dientes son los que retienen el aguijón en el objeto que pica la abeja, lo que causa la pérdida del aguijón y de la vida de ésta. Al picar la abeja, el estilete penetración en el objeto picado hasta la mitad de su longitud.
El veneno de abeja es un líquido transparente, de olor acre y acentuado con una miel de sabor amargo. Su densidad es de l, 1313. Una gota colocada sobre el papel de tornasol azul lo vuelve rojo inmediatamente, lo que indica una reacción ácida. Puede ser considerado como un veneno endotelial violento, además de un marcado estimulante de los músculos lisos. Podemos designarlo como un veneno protoplasmático general.
Las características principales de la apitoxina o veneno de las abejas son las siguientes:
Apariencia: Líquido transparente, ligeramente amarillo, sabor agudo y amargo, fuerte olor aromático.
Peso específico: 1,1313.
PH. Reacción ácida
Soluble en agua y ácidos.
Casi insoluble en alcohol.
Las soluciones no son estables: se infectan y descomponen con rapidez por las bacterias.
Rápidamente se seca a temperatura ambiente.
Muy termoestable. soporta 100 ° C durante l hora o congelación durante 10 días sin perder su poder.
Fácilmente se destruye por sustancias oxidadoras: permanganato de potasio, sulfato de potasio, cloro, bromo, alcohol.
Las enzimas digestivas (ptialina, pepsina, pancreatina, renina) y vegetales (papína, papayotina) rápidamente lo debilitan y viceversa, el veneno afecta rápidamente la efectividad de enzimas. Se destruyen mutuamente.
Es destruído por los álcalis (ejemplo: amoníaco) ácidos fuertes y antisépticos fuertes.
Al igual que el veneno de serpiente, no tiene efecto si se toma por vía oral.
Se conserva indefinidamente en glicerina (se ha informado acerca de 22 años de conservación)
Una picadura de abeja = 0.012mg de veneno seco (0.03-04 mg. De veneno líquido), a esto se le llama una unidad convencional.
Composición química del veneno ..
El análisis químico muestra que, además de mucha agua (88% del peso), contiene un histamina, la melitina, Que es una proteína relativamente simple: una lisolecitina, la apamina (1-3%, y 2 enzimas, la fosfolipasa A2 ( 10-12%) y la hialuronidasa (1-3%).
Además, ácido fórmico Posee, clorhídrico, y ortofosfórico, colina, triptófano, los microelementos hierro, yodo, potasio, azufre, cloro, calcio, magnesio, manganeso cobre, cinc y otros compuestos.
Contiene además melitina (50%), secapina (0.5-2.0%), péptido DCM (1,2%), tertiapina 80,1%), procamina (1,2%) dopamina (0.2-1.0%), noradrenalina (0 , 1 - 0,5%), ácido L - aminobutírico, glucosa, fructosa, fosfolípidos, aminoácidos y feromonas.
Se ha señalado que sus propiedades médicas se Deben, Esencialmente, al fosfato de magnesio, MG3 (PO4) 2, los Representantes que el 0,4% del peso del veneno seco.
Es muy rico en Sustancias nitrogenadas, en ácidos volátiles QUE DESAPARECEN en el proceso de su desecación contiene muchas y diastasas además de la fosfolipasa A y la hialuronidasa ya señaladas.
27 de agosto de 2011
¿Las abejas perciben olores y aromas?
¿Las abejas perciben olores y aromas? Posted by Lars
Sí que tienen olfato. Pero que no se imaginan donde está ubicada su nariz…
En las antenas. Así es, en los extremos de las antenas tiene un conjunto de pequeños pelitos que sirven de órgano táctil y también llevan poros olfativos.
El premio Nobel, Karl von Frisch, dedicó gran parte de su vida al estudio del comportamiento y del lenguaje de las abejas. Encontró entre otras cosas que la abeja en la penumbra de la colmena reconoce la celdilla donde, por ejemplo, hay huevos recién puestos a las que hay que alimentar. Se reconocen entre ellas, pueden rechazar abejas de otra colmena o simplemente encontrar una celda abierta que contenga miel para alimentarse.
Vamos a volver sobre este buen señor. Ya que también escribió sobre el baile de las pecoreadoras. Pero eso, para otro artículo y los dejo con el intríngulis…
A su vez, las mismas abejas dejan un olor característico para cada ocasión. Es la feromona.
La Reina emite una feromona muy importante. Y es la que mantiene la colonia unida, le da su carácter propio. Una colmena tiene distinto olor que otra. Por lo que es relativamente fácil reconocer intrusos (si uno es abeja). Esto lo van a ver llamado “footprint” en la mayoría de artículos relacionados con el tema.
Los Zánganos liberan una feromona que los mantiene juntos, por ejemplo, durante el vuelo nupcial. El que no ve a la Reina, por lo menos sigue a los compañeros (aquí hay un chiste muy fácil, que por razones obvias, no voy a hacer).
Las Obreras tienen varias feromonas que utilizan en distintas ocasiones. Está la de defensa de la colonia, cuando salen con “los tacos de punta”, y otra que utilizan en la recolección del néctar. Para no pasar dos veces en el día por las mismas flores, dejan un leve olor que con la humedad de la noche desaparece. Y a la mañana siguiente, cuando la flor ya tiene otra vez néctar, no impide que la abejita la visite de nuevo.
Todo esto es parte de la naturaleza que sólo lo ve un apicultor.
Sí que tienen olfato. Pero que no se imaginan donde está ubicada su nariz…
En las antenas. Así es, en los extremos de las antenas tiene un conjunto de pequeños pelitos que sirven de órgano táctil y también llevan poros olfativos.
El premio Nobel, Karl von Frisch, dedicó gran parte de su vida al estudio del comportamiento y del lenguaje de las abejas. Encontró entre otras cosas que la abeja en la penumbra de la colmena reconoce la celdilla donde, por ejemplo, hay huevos recién puestos a las que hay que alimentar. Se reconocen entre ellas, pueden rechazar abejas de otra colmena o simplemente encontrar una celda abierta que contenga miel para alimentarse.
Vamos a volver sobre este buen señor. Ya que también escribió sobre el baile de las pecoreadoras. Pero eso, para otro artículo y los dejo con el intríngulis…
A su vez, las mismas abejas dejan un olor característico para cada ocasión. Es la feromona.
La Reina emite una feromona muy importante. Y es la que mantiene la colonia unida, le da su carácter propio. Una colmena tiene distinto olor que otra. Por lo que es relativamente fácil reconocer intrusos (si uno es abeja). Esto lo van a ver llamado “footprint” en la mayoría de artículos relacionados con el tema.
Los Zánganos liberan una feromona que los mantiene juntos, por ejemplo, durante el vuelo nupcial. El que no ve a la Reina, por lo menos sigue a los compañeros (aquí hay un chiste muy fácil, que por razones obvias, no voy a hacer).
Las Obreras tienen varias feromonas que utilizan en distintas ocasiones. Está la de defensa de la colonia, cuando salen con “los tacos de punta”, y otra que utilizan en la recolección del néctar. Para no pasar dos veces en el día por las mismas flores, dejan un leve olor que con la humedad de la noche desaparece. Y a la mañana siguiente, cuando la flor ya tiene otra vez néctar, no impide que la abejita la visite de nuevo.
Todo esto es parte de la naturaleza que sólo lo ve un apicultor.
3 de junio de 2011
EL OFICIO DE LAS ABEJAS Del néctar a la miel
Portal Apícola (01/11/05) Millones de años de relación entre las abejas y las flores logró un equipo perfecto para la entrega y recolección del néctar. La misma cantidad de años que necesitó la abeja para aprender a transformar el néctar en miel utilizando su propio organismo como una fábrica ecológica. Un proceso maravilloso limpio, cooperativo y coordinado. El néctar es el elemento primordial que las abejas utilizan para la elaboración de la miel. Para ejemplificar, el néctar es para la miel lo que es la harina para el pan o la uva para el vino. Por lo tanto, la calidad del producto estará determinada por las características del primer componente.
El néctar es una solución acuosa, de una humedad que ronda desde el 30 al 70 %, que las plantas producen a través de sus glándulas nectaríferas, generalmente ubicadas en la base de la flor. Dependiendo de la planta de donde proviene, consiste fundamentalmente de una solución de varios azúcares, compuestos nitrogenados, minerales, ácidos orgánicos, vitaminas, pigmentos y sustancias aromáticas que están presentes sólo en concentraciones bajas.
La producción de néctar no es continua, varia conforme a las condiciones florales de cada planta, a las características climáticas y a la intensidad del brillo solar de una zona en particular.
También, tomando en cuenta estas características, el néctar tendrá variantes y, por ende, la miel derivada de este también las tendrá. El sabor y las propiedades de la miel dependen de las fuentes nectaríferas. Por eso la miel de diferentes regiones y de distintos períodos de afluencia de néctar tiene variaciones de sabor y color.
Según la especie vegetal, el contenido total de azúcares presentes en el néctar varía considerablemente (entre 5 y 80 %). Por esto, de acuerdo a análisis realizados, se pueden establecer tres tipos de néctar según la naturaleza de los azucares presentes: néctar rico en sacarosa, néctar rico en glucosa y néctar rico en fructuosa. Aunque los néctares abundantes en glucosa son escasos.
Dos estómagos
El proceso de elaboración de miel anteriormente detallado convierte a este fruto de la labor apícola en el único alimento predigerido consumible para el ser humano. Durante mucho tiempo existió la duda acerca de cómo se lograba un resultado final libre de contaminación tras un método que incluía traspasos del buche de una abeja al de otra, saliva y encimas mediante.
Para despejar esta incógnita se realizaron estudios que determinaron que la abeja posee dos estómagos: uno para la elaboración de la miel y otro para procesar los alimentos que consume para su propia nutrición. Esta característica de las abejas logra que la miel fabricada esté libre de cualquier contaminación, ya que en el “estómago de la miel” no hay jugos gástricos.
Es posible clasificar también a las formas en que las flores entregan el néctar: la primera, de forma directa, la segunda, solo bajo condiciones de intensa actividad solar y finalmente, el néctar oculto en el interior de las plantas.
No es coincidencia que las plantas ofrezcan al máximo sus recompensas nutritivas durante los días más propicios para el trabajo de las abejas. La actividad de estos insectos es máxima entre los 10 y los 30 grados de temperatura, coincidiendo con los periodos de máxima estimulación para la producción de néctar durante los días templados. En estas circunstancias, las plantas producen néctar, polen, aromas y colores atrayentes para las abejas. Parecería ser que, de alguna manera, las flores identifican los mejores días y horas para que las abejas recolecten el néctar.
¿Cómo se produce la recolección?
Las abejas mediante sus antenas principalmente, y en menor medida, otras partes de su cuerpo, pueden percibir el aroma de las flores. Esta capacidad de percepción implica que las abejas pueden distinguir las variantes sutiles de la constitución de la flor, tales como la edad, tipo y estado.
Proceso de elaboración de la miel
• La abeja pecoreadora recolecta el néctar de las plantas seleccionando la flor adecuada utilizando sus antenas.
• Una vez elegida la planta llena su buche y emprende el vuelo de regreso a la colmena.
• Otra vez en la colmena, pasa su mercancía a una abeja almacenista y vuelve a partir en busca de más néctar.
• Dentro de la colmena, la primera abeja almacenista la pasará al buche de otra y así sucesivamente hasta que la última deposita el néctar ya deshidratado y modificado por las encimas de la saliva de las abejas en una celda, llenando un tercio de la capacidad de la misma.
• Una vez madurada, la obrera añade el segundo tercio y continúa el proceso hasta su total capacidad.
• Cuando la miel está elaborada, es decir con la humedad justa (17%), la celdilla es operculada con cera con el fin de evitar que se reabsorba el agua del medio y no fermente.
Una vez elegida la planta, la abeja se posa en ella y guarda la mayor cantidad de néctar, para luego transportarla hasta la colonia.
Durante el acopio de néctar las abejas suelen ser constantes, o sea que suelen visitar generalmente la misma flor. Esto resulta útil ya que al saber a dónde ir se ahorra tiempo y energía.
También se ha observado que las abejas a veces trabajan con un tipo de flor por la mañana y con otro por la tarde. Esto se debe a que las flores tienen horarios perfectamente definidos para segregar néctar, según la especie. Debido a la constancia recién mencionada, la abeja sabe cual especie compensara mejor sus esfuerzos a que hora del día. De esta forma pueden desarrollar un programa prefijado durante las horas de luz del día.
Cómo se ve, las abejas conocen tan íntimamente la naturaleza de las flores, como la flor conoce las circunstancias de las abejas, configurando un verdadero equipo, coordinado y preparado para entregar y recolectar el néctar.
¿Cómo se transforma el néctar en miel?
La transformación desde el néctar a la miel es un proceso de concentración en el que se reduce el contenido de agua desde un 70-92 % hasta un 17 % aproximadamente. Se trata de un proceso físico, además de un proceso químico en el que se reduce la sacarosa, transformándose en fructosa y glucosa, mediante la encima invertasa que contiene la saliva de las abejas.
Tras la recolección suficiente de néctar, ahora mezclado en su buche con la encima mencionada, la abeja pecoreadora pasa lo obtenido a una obrera almacenista, que también lo deposita en su buche aumentando la concentración de invertasa hasta 20 veces.
Como en el interior de la colonia la temperatura es elevada entonces se produce una deshidratación natural del néctar. Este traspaso del néctar, con su sucesiva concentración, entre las distintas obreras de la colonia finaliza cuando la última obrera almacenista lo deposita en una celdilla, a un tercio de su capacidad.
En su interior continua el proceso deshidratante y la miel pierde agua hasta que madura. Una vez madurada, la obrera añade el segundo tercio y continúa el proceso hasta su total capacidad. Si espesa demasiado, las abejas lo diluirán con agua para guardarla en una consistencia perfecta. Cuando la miel está elaborada, la celdilla es operculada con cera con el fin de evitar que se reabsorba el agua del medio y no fermente.
Lo más sorprendente de todo este proceso es que las enzimas segregadas por la abeja, tras lograr su cometido invirtiendo el azúcar compuesto (sacarosa), en azúcar simple (glucosa y fructosa), se desintegran totalmente, por lo que la abeja expulsa la miel terminada de su organismo absolutamente limpia de todo componente proveniente del mismo y, por lo tanto, la miel sale sin ningún rastro del paso por el buche melario.
El néctar es una solución acuosa, de una humedad que ronda desde el 30 al 70 %, que las plantas producen a través de sus glándulas nectaríferas, generalmente ubicadas en la base de la flor. Dependiendo de la planta de donde proviene, consiste fundamentalmente de una solución de varios azúcares, compuestos nitrogenados, minerales, ácidos orgánicos, vitaminas, pigmentos y sustancias aromáticas que están presentes sólo en concentraciones bajas.
La producción de néctar no es continua, varia conforme a las condiciones florales de cada planta, a las características climáticas y a la intensidad del brillo solar de una zona en particular.
También, tomando en cuenta estas características, el néctar tendrá variantes y, por ende, la miel derivada de este también las tendrá. El sabor y las propiedades de la miel dependen de las fuentes nectaríferas. Por eso la miel de diferentes regiones y de distintos períodos de afluencia de néctar tiene variaciones de sabor y color.
Según la especie vegetal, el contenido total de azúcares presentes en el néctar varía considerablemente (entre 5 y 80 %). Por esto, de acuerdo a análisis realizados, se pueden establecer tres tipos de néctar según la naturaleza de los azucares presentes: néctar rico en sacarosa, néctar rico en glucosa y néctar rico en fructuosa. Aunque los néctares abundantes en glucosa son escasos.
Dos estómagos
El proceso de elaboración de miel anteriormente detallado convierte a este fruto de la labor apícola en el único alimento predigerido consumible para el ser humano. Durante mucho tiempo existió la duda acerca de cómo se lograba un resultado final libre de contaminación tras un método que incluía traspasos del buche de una abeja al de otra, saliva y encimas mediante.
Para despejar esta incógnita se realizaron estudios que determinaron que la abeja posee dos estómagos: uno para la elaboración de la miel y otro para procesar los alimentos que consume para su propia nutrición. Esta característica de las abejas logra que la miel fabricada esté libre de cualquier contaminación, ya que en el “estómago de la miel” no hay jugos gástricos.
Es posible clasificar también a las formas en que las flores entregan el néctar: la primera, de forma directa, la segunda, solo bajo condiciones de intensa actividad solar y finalmente, el néctar oculto en el interior de las plantas.
No es coincidencia que las plantas ofrezcan al máximo sus recompensas nutritivas durante los días más propicios para el trabajo de las abejas. La actividad de estos insectos es máxima entre los 10 y los 30 grados de temperatura, coincidiendo con los periodos de máxima estimulación para la producción de néctar durante los días templados. En estas circunstancias, las plantas producen néctar, polen, aromas y colores atrayentes para las abejas. Parecería ser que, de alguna manera, las flores identifican los mejores días y horas para que las abejas recolecten el néctar.
¿Cómo se produce la recolección?
Las abejas mediante sus antenas principalmente, y en menor medida, otras partes de su cuerpo, pueden percibir el aroma de las flores. Esta capacidad de percepción implica que las abejas pueden distinguir las variantes sutiles de la constitución de la flor, tales como la edad, tipo y estado.
Proceso de elaboración de la miel
• La abeja pecoreadora recolecta el néctar de las plantas seleccionando la flor adecuada utilizando sus antenas.
• Una vez elegida la planta llena su buche y emprende el vuelo de regreso a la colmena.
• Otra vez en la colmena, pasa su mercancía a una abeja almacenista y vuelve a partir en busca de más néctar.
• Dentro de la colmena, la primera abeja almacenista la pasará al buche de otra y así sucesivamente hasta que la última deposita el néctar ya deshidratado y modificado por las encimas de la saliva de las abejas en una celda, llenando un tercio de la capacidad de la misma.
• Una vez madurada, la obrera añade el segundo tercio y continúa el proceso hasta su total capacidad.
• Cuando la miel está elaborada, es decir con la humedad justa (17%), la celdilla es operculada con cera con el fin de evitar que se reabsorba el agua del medio y no fermente.
Una vez elegida la planta, la abeja se posa en ella y guarda la mayor cantidad de néctar, para luego transportarla hasta la colonia.
Durante el acopio de néctar las abejas suelen ser constantes, o sea que suelen visitar generalmente la misma flor. Esto resulta útil ya que al saber a dónde ir se ahorra tiempo y energía.
También se ha observado que las abejas a veces trabajan con un tipo de flor por la mañana y con otro por la tarde. Esto se debe a que las flores tienen horarios perfectamente definidos para segregar néctar, según la especie. Debido a la constancia recién mencionada, la abeja sabe cual especie compensara mejor sus esfuerzos a que hora del día. De esta forma pueden desarrollar un programa prefijado durante las horas de luz del día.
Cómo se ve, las abejas conocen tan íntimamente la naturaleza de las flores, como la flor conoce las circunstancias de las abejas, configurando un verdadero equipo, coordinado y preparado para entregar y recolectar el néctar.
¿Cómo se transforma el néctar en miel?
La transformación desde el néctar a la miel es un proceso de concentración en el que se reduce el contenido de agua desde un 70-92 % hasta un 17 % aproximadamente. Se trata de un proceso físico, además de un proceso químico en el que se reduce la sacarosa, transformándose en fructosa y glucosa, mediante la encima invertasa que contiene la saliva de las abejas.
Tras la recolección suficiente de néctar, ahora mezclado en su buche con la encima mencionada, la abeja pecoreadora pasa lo obtenido a una obrera almacenista, que también lo deposita en su buche aumentando la concentración de invertasa hasta 20 veces.
Como en el interior de la colonia la temperatura es elevada entonces se produce una deshidratación natural del néctar. Este traspaso del néctar, con su sucesiva concentración, entre las distintas obreras de la colonia finaliza cuando la última obrera almacenista lo deposita en una celdilla, a un tercio de su capacidad.
En su interior continua el proceso deshidratante y la miel pierde agua hasta que madura. Una vez madurada, la obrera añade el segundo tercio y continúa el proceso hasta su total capacidad. Si espesa demasiado, las abejas lo diluirán con agua para guardarla en una consistencia perfecta. Cuando la miel está elaborada, la celdilla es operculada con cera con el fin de evitar que se reabsorba el agua del medio y no fermente.
Lo más sorprendente de todo este proceso es que las enzimas segregadas por la abeja, tras lograr su cometido invirtiendo el azúcar compuesto (sacarosa), en azúcar simple (glucosa y fructosa), se desintegran totalmente, por lo que la abeja expulsa la miel terminada de su organismo absolutamente limpia de todo componente proveniente del mismo y, por lo tanto, la miel sale sin ningún rastro del paso por el buche melario.
25 de mayo de 2011
EVOLUCIÓN DE LA ABEJA Y SU ORGANIZACIÓN SOCIAL
POR: Dr Daniel G Pesante, Universidad de Puerto Rico, Recinto Universitario de Mayagüez, Colegio de Ciencias Agríolas, Departamento de Industria Pecuaria, Programa de Bachillerato en Agricultura
Introducción
Los registros fósiles de abejas melíferas y de sus predecesores son muy escasos por lo que prescindimos de una imagen clara de su historial evolutivo.
No obstante, tenemos evidencia de que todas las abejas pertenecen a la súper familia Apoidea. El número total de especies vivientes en este grupo es de alrededor de 20,000 divididos en 700 géneros y 10 u 11 familias. Ningún otro grupo de aculeados Himenópteros con ponzoña tienen esta diversidad de especies.
En base a las similaridades morfológicas, se cree que las abejas melíferas evolucionaron de un grupo de avispas de la súper familia Sfecoidea. Ninguno de los grupos existentes de avispas sfecoides puede ser identificado como el ancestral. Las primeras abejas aparentan haber surgido en el paleocontinente Gondwana, probablemente en su extremo oeste.
La divergencia de los sfecoides parece haber ocurrido en la parte alta del Cretáceo, período durante el cual las angiospermas o plantas florecientes eran el grupo vegetal dominante. El comportamiento social se desarrollo durante el Terciario de la época Cenozoica. Las abejas melíferas evolucionaron en el Viejo
Mundo para el Oligoceno de la época Quaternaria y con mucha probabilidad llegaron al eusocialismo antes de finalizar dicha época. Apis mellífera según la conocemos hoy día surgió en África tropical alrededor de la parte final del Terciario Cenozoico.
Las avispas que dieron origen a las abejas melíferas eran carnívoras; sin embargo, durante el proceso de divergencia evolutiva y durante el dominio de las angiospermas, se empiezan a ver cambios en los hábitos alimenticios en el antecesor de las abejas. Esto se presume, ocurrió, dada la abundancia de proteína vegetal que se hizo disponible durante esta época. Una muestra de polen arroja valores entre 15 y 35% de proteína. Las plantas florecientes abundan durante esta época, siendo una fuente de polen accesible. De esta manera se hizo más fácil obtener alimento evitando el tener que esperar a que pasase una presa o más costoso ahí, tener que perseguirla. El polen es muy bajo en carbohidratos; sin embargo, estos se encuentran en abundancia en el néctar de las flores. Ambos recursos, en la gran mayoría de los casos, se encuentran en la misma planta.
Desarrollo del Eusocialismo
El desarrollar un sistema que permita que las labores de la colonia se realicen más eficientemente aumenta considerablemente las probabilidades de sobrevivencia de la colonia. Esto ya que la colonia utiliza en una forma más
eficiente la energía almacenada como miel, lo que a su vez aumenta las probabilidades de que la colonia no se quede sin alimento durante una época adversa. Veamos cómo se desarrolla este sistema, en orden ascendente de complejidad y eficiencia.
Niveles de organización social
Individuos solitarios
Cada hembra hace su propio nido, en ocasiones más de un nido, sin consideración a dónde lo construye. Abarrotan las celdas con néctar y polen para que la larva tenga alimento durante todo su desarrollo. La madre muere antes de que la cría emerja, por lo que no hay contacto entre generaciones.
Agregados
Estos son grupos de abejas solitarias, que construyen su propio nido, pero los nidos son contiguos. Esto ocurre con frecuencia en abejas que anidan en la tierra y que el tipo y textura del terreno dicta si se puede hacer exitosamente o no el nido. También se da en caso en las abejas carpinteras (Xylocopa) que hacen su nido en madera muerta.
Colonias parasociales
Las colonias parasociales son colonias en las que las abejas adultas consisten de una sola generación. Estas a su vez se pueden dividir en: comunales, quasisociales y semisociales.
1. Comunales
Consisten de varias hembras de la misma generación utilizando el mismo nido. Cada una de las hembras construye, aprovisiona y oviposita en su propia celda. Si disectamos el nido encontraríamos que todas las hembras tienen los ovarios desarrollados y que han copulado. Tolerancia mutua y atracción a la entrada del mismo nido son las características de comportamiento que las difiere de sus parientes solitarias. Son facultativas pues cada individuo puede subsistir sólo. Entre los atractivos está el que se construye y defiende una sola entrada.
2. Quasisociales
Consiste de varias hembras que en conjunto construyen, aprovisionan las celdas. Más de una hembra se ve construyendo una misma celda. Cada hembra tiene los ovarios desarrollados y ha copulado.
3. Semisociales
Consisten de varias hembras que exhiben cooperación en la construcción y aprovisionamiento de las celdas y además, demuestran división de labores. Si disectamos una colonia veremos abejas, todas de la misma generación, pero unas tienen los ovarios desarrollados y otras no. Por lo general se trabaja una celda a la vez, está siendo construida por varias abejas, mientras otras están en el campo buscando alimento.
Colonias subsociales
Estas consisten de grupos familiares consistentes de una hembra adulta y un sin número de inmaduros que son protegidos y alimentados progresivamente por el adulto. Hasta este momento las hembras han construido la celda depositan el huevo y aprovisionan en masa la celda, la cierran y empiezan con la próxima. En este tipo de colonia la alimentación es progresiva, o sea que la alimentación se provee según ésta es requerida y solicitada por las larvas.
Colonias eusociales
En los tipos de colonias antes descritos, las interacciones entre adultos, cuando ocurrían, eran entre individuos de la misma generación. En las colonias subsociales existen dos generaciones pero una de ellas está compuesta únicamente de inmaduros. Los tipos de colonias eusociales se dividen en dos, colonias eusociales primitivas y colonias eusociales avanzadas.
1. Colonias eusociales primitivas
Existen diferentes tipos de castas, pero no se distinguen fácilmente. Las hembras madre de este grupo social tiene la capacidad de empezar una colonia por ellas mismas. La enjambrazón no ocurre.
2. Colonias eusociales avanzadas
Existen diferentes tipos de castas y éstas son claramente distinguibles. Existen varias generaciones juntas. Hay división de trabajo entre las castas. La hembra madre carece de las estructuras para cargar polen y no tiene desarrollado el comportamiento de pecoreo. Esta no puede sobrevivir sola fuera de la colonia ni iniciar colonias por sí misma. La colonia se reproduce por enjambrazón. Las colonias son perennes y almacenan alimentos para abastecerse durante épocas adversas.
16 de mayo de 2011
Las abejas al descubierto. Anatomía de las reinas (la cabeza).
Referencia: Vida Apícola nº 153, enero-febrero 2009.Autor: M. Boi.
Reseña: Comenzamos los artículos que llevan la descripción del individuo más importante de la colonia, la reina, abeja adorada y cuidada siempre por un cortejo de obreras. La reina, sea con su sóla presencia o con su duro trabajo de deposición de huevos, miles al día, es indispensable. Sin ella la colmena sufre de soledad, se siente huérfana, así que se apresuran a que otra larva sea la nueva reina. La cabeza de la reina es de forma más redondeada que la de las obreras (algo más grande) y consta de cinco segmentos que en la abeja actual, están fusionados. En la cabeza encontramos la mayor parte de los órganos y aparatos sensoriales donde residen el olfato, gusto y vista (las antenas, los ojos compuestos y los ocelos). También se halla el especial aparato bucal succionador/lamedor.
Reseña: Comenzamos los artículos que llevan la descripción del individuo más importante de la colonia, la reina, abeja adorada y cuidada siempre por un cortejo de obreras. La reina, sea con su sóla presencia o con su duro trabajo de deposición de huevos, miles al día, es indispensable. Sin ella la colmena sufre de soledad, se siente huérfana, así que se apresuran a que otra larva sea la nueva reina. La cabeza de la reina es de forma más redondeada que la de las obreras (algo más grande) y consta de cinco segmentos que en la abeja actual, están fusionados. En la cabeza encontramos la mayor parte de los órganos y aparatos sensoriales donde residen el olfato, gusto y vista (las antenas, los ojos compuestos y los ocelos). También se halla el especial aparato bucal succionador/lamedor.
Las abejas al descubierto. Anatomía de las reinas (el tórax).
Referencia: Vida Apícola nº 154, marzo-abril 2009. Autor: M. Boi.
Reseña: El tórax de la reina es de mayor envergadura que el del resto de individuos de la colmena. Es la parte central del cuerpo, que se conecta con la cabeza y el abdomen. Está formado por tres segmentos articulados pero mejor soldados. Los tres segmentos son: el protórax, mesotórax y metatórax. Cada uno de ellos está dividido en la zona dorsal o tergito y la zona ventral o esternito. El primer segmento del abdomen ha pasado a formar parte del tórax y se denomina propodeo. Todos los segmentos poseen membranas protectoras, que ayudan en los movimientos de contracción y dilatación. En esta parte, en su zona ventral, se insertan los tres pares de patas en su parte ventral. En el segundo segmento (el central del tórax), en la parte dorsal, se inserta el primer par de alas, en el tercero se insertan los otros par. Entre el primer y el segundo segmento, en las partes laterales se localizan los dos primeros estigmas o espiráculos respiratorios, orificios que se comunican con las tráqueas internas. Los espiráculos están localizados entre todos los segmentos desde el tórax hasta el abdomen, por un total de nueve pares; en los momentos de más actividad, el aire entra del primer par del tórax y sale del los primeros del abdomen, ya que estos son los más grandes. El tórax tiene importancia en la locomoción y en el vuelo.
Reseña: El tórax de la reina es de mayor envergadura que el del resto de individuos de la colmena. Es la parte central del cuerpo, que se conecta con la cabeza y el abdomen. Está formado por tres segmentos articulados pero mejor soldados. Los tres segmentos son: el protórax, mesotórax y metatórax. Cada uno de ellos está dividido en la zona dorsal o tergito y la zona ventral o esternito. El primer segmento del abdomen ha pasado a formar parte del tórax y se denomina propodeo. Todos los segmentos poseen membranas protectoras, que ayudan en los movimientos de contracción y dilatación. En esta parte, en su zona ventral, se insertan los tres pares de patas en su parte ventral. En el segundo segmento (el central del tórax), en la parte dorsal, se inserta el primer par de alas, en el tercero se insertan los otros par. Entre el primer y el segundo segmento, en las partes laterales se localizan los dos primeros estigmas o espiráculos respiratorios, orificios que se comunican con las tráqueas internas. Los espiráculos están localizados entre todos los segmentos desde el tórax hasta el abdomen, por un total de nueve pares; en los momentos de más actividad, el aire entra del primer par del tórax y sale del los primeros del abdomen, ya que estos son los más grandes. El tórax tiene importancia en la locomoción y en el vuelo.
Las abejas al descubierto. Anatomía de las reinas (las patas).
Referencia: Vida Apícola nº 156, julio-agosto 2009. Autor: M. Boi.
Reseña: Una vez fecundadas, la labor de la reina se reduce a poner huevos durante la mayor parte del tiempo. Su exclusiva alimentación con jalea real crea unas sutiles diferencias orgánicas exteriores respeto a las obreras. Como todo insecto, posee tres pares de patas que se originan en el tórax, muy bien articuladas, que se dividen en varios segmentos y que permiten movimientos amplios. El primer segmento, más cerca del tórax es la cadera, seguido por el trocánter, pequeño artejo cónico que se une con el fémur. El fémur, o muslo, está formado por una pieza larga, robusta, provista de pelos. La tibia, o pierna, se articula con el fémur y el tarso en la parte final de cada pata. El tarso está formado por cinco segmentos, o artejos, o tarsitos. Al primero se le llama basitarso y es más grande que los restantes. El primer par de patas es el más corto. Las patas anteriores son importantes en el caso de la reina, ya que gracias a ellas dispersan por toda la superficie de su cuerpo las feromonas que fabrican en las glándulas mandibulares. Estas sustancias son necesarias para la cohesión de la colonia para el buen funcionamiento de todas las castas. Son las patas traseras la que poseen las piezas más desarrolladas y sofisticadas; son las más gruesas y robustas, aunque en la reina no cumplan con la función de compactar y transportar el polen hasta la colmena como en las obreras. En el caso de las reinas, las patas, además de órganos de locomoción, son esenciales en el manejo de los huevos y su deposición en el fondo de cada celdilla.
Reseña: Una vez fecundadas, la labor de la reina se reduce a poner huevos durante la mayor parte del tiempo. Su exclusiva alimentación con jalea real crea unas sutiles diferencias orgánicas exteriores respeto a las obreras. Como todo insecto, posee tres pares de patas que se originan en el tórax, muy bien articuladas, que se dividen en varios segmentos y que permiten movimientos amplios. El primer segmento, más cerca del tórax es la cadera, seguido por el trocánter, pequeño artejo cónico que se une con el fémur. El fémur, o muslo, está formado por una pieza larga, robusta, provista de pelos. La tibia, o pierna, se articula con el fémur y el tarso en la parte final de cada pata. El tarso está formado por cinco segmentos, o artejos, o tarsitos. Al primero se le llama basitarso y es más grande que los restantes. El primer par de patas es el más corto. Las patas anteriores son importantes en el caso de la reina, ya que gracias a ellas dispersan por toda la superficie de su cuerpo las feromonas que fabrican en las glándulas mandibulares. Estas sustancias son necesarias para la cohesión de la colonia para el buen funcionamiento de todas las castas. Son las patas traseras la que poseen las piezas más desarrolladas y sofisticadas; son las más gruesas y robustas, aunque en la reina no cumplan con la función de compactar y transportar el polen hasta la colmena como en las obreras. En el caso de las reinas, las patas, además de órganos de locomoción, son esenciales en el manejo de los huevos y su deposición en el fondo de cada celdilla.
Las abejas al descubierto. Anatomía de las reinas (el abdomen).
Referencia: Vida Apícola nº 157, septiembre-octubre 2009. Autor: M. Boi.
Reseña: El abdomen está formado por nueve segmentos, seis de los cuales son visibles en la abeja obrera, así como en la reina. Los tres ocultos constituyen el aparato que ayuda a la salida del aguijón, estructura anal y el complejo genital. Es la pieza de estructura más grande de las abejas, guarda órganos como los digestivos y glándulas como las del veneno; sin embargo, en la reina, al contrario que en las obreras no encontramos las glándulas de Nassanov o las cereras. En las reinas es mucho más largo que en las obreras y zánganos. Además, una vez fecundadas el abdomen de las reinas aumenta bastante su volumen ya que en su interior contiene las espermatecas (donde almacena el esperma de los zánganos que las fecundan) y muchos óvulos que depositará cada día de su vida (unos dos mil diarios). El primer segmento forma el pedúnculo que es el estrechamiento que une el tórax con el abdomen. La coloración del segundo segmento visible, el más cercano a la cabeza, y la longitud de los pelos del quinto segmento visible, son características empleadas para distinguir las razas, subrazas y ecotipos de estos himenópteros. Por ejemplo, la abeja italiana se distingue claramente por tener el segundo segmento abdominal de color naranja. Los seis anillos o segmentos visibles, se constituyen cada uno de dos placas; la dorsal “tergitas†(en los lados poseen dos estigmas respiratorios) y la ventral, “esternitasâ€. Las blandas membranas que unen estas últimas son perforadas por Varroa destructor para alimentarse de la hemolinfa. La sorprendente fecundidad, longevidad, actividad frenética y diferencias morfológicas se deben únicamente a la alimentación con jalea real. El aguijón, el principal elemento de defensa de las obreras, en el caso de las reinas sirve solo para envenenar a otra de la misma casta, cuando rivalizan entre ellas.
Reseña: El abdomen está formado por nueve segmentos, seis de los cuales son visibles en la abeja obrera, así como en la reina. Los tres ocultos constituyen el aparato que ayuda a la salida del aguijón, estructura anal y el complejo genital. Es la pieza de estructura más grande de las abejas, guarda órganos como los digestivos y glándulas como las del veneno; sin embargo, en la reina, al contrario que en las obreras no encontramos las glándulas de Nassanov o las cereras. En las reinas es mucho más largo que en las obreras y zánganos. Además, una vez fecundadas el abdomen de las reinas aumenta bastante su volumen ya que en su interior contiene las espermatecas (donde almacena el esperma de los zánganos que las fecundan) y muchos óvulos que depositará cada día de su vida (unos dos mil diarios). El primer segmento forma el pedúnculo que es el estrechamiento que une el tórax con el abdomen. La coloración del segundo segmento visible, el más cercano a la cabeza, y la longitud de los pelos del quinto segmento visible, son características empleadas para distinguir las razas, subrazas y ecotipos de estos himenópteros. Por ejemplo, la abeja italiana se distingue claramente por tener el segundo segmento abdominal de color naranja. Los seis anillos o segmentos visibles, se constituyen cada uno de dos placas; la dorsal “tergitas†(en los lados poseen dos estigmas respiratorios) y la ventral, “esternitasâ€. Las blandas membranas que unen estas últimas son perforadas por Varroa destructor para alimentarse de la hemolinfa. La sorprendente fecundidad, longevidad, actividad frenética y diferencias morfológicas se deben únicamente a la alimentación con jalea real. El aguijón, el principal elemento de defensa de las obreras, en el caso de las reinas sirve solo para envenenar a otra de la misma casta, cuando rivalizan entre ellas.
23 de febrero de 2011
APARATO REPRODUCTOR DE LAS ABEJAS
Sistema reproductor. En la reina está compuesto por los ovarios, oviductos laterales, oviducto medio, espermateca, válvula vaginal y vagina. En el zángano está compuesto por: testículos, vesículas seminales, glándulas mucosas, conducto eyaculador y pene. (Endofalo). En la abeja obrera los ovarios se encuentran atrofiados.
La Reina puede fecundar en vuelo hasta con 7 machos, después baja para su colmena y tarda entre 15 y 20 días en poner huevos, quedando fecundada para siempre ya que el semen permanece reservado en la espermateca.
La reina puede determinar el sexo de su descendencia. Cuando un huevo pasa del ovario al oviducto, puede ser fecundado o no con el esperma que contiene la espermateca. El huevo fecundado se transforma en una abeja hembra, ya sea obrera o reina, y el huevo no fecundado en una abeja macho o zángano.
La reina vive de 4 a 6 años, nace de una celda real a los 16 días de puesto un huevo fecundado cuya larva es alimentada sobre la base exclusiva de jalea real durante todo su desarrollo, lo que estimula el funcionamiento de su aparato reproductor y le permite poner hasta más de 2.000 huevos diarios bajo buenas condiciones estacionales. En cambio, la abeja común (obrera) al no ser alimentada con jalea real vive de 40 a 120 días y su aparato reproductor es muy rudimentario no sirviendo para la reproducción. Por su parte, los zánganos son machos, y nacen a los 24 días de haber sido aovado un huevo no fecundado (partenogenético) en una celda de zángano. Se los encuentran normalmente en la temporada productiva, desapareciendo de la colonia con los primeros fríos o escasez de néctar.
La abeja Reina, cuando nace, recorre toda la colonia par ver si hay otra abeja reina, cuando está segura de que es la única empieza el proceso de fecundación, ella sale fuera el primer día y excita a todos los zánganos y se mete dentro de la colmena, vuelve a hacerlo el segundo día, el tercer día vuelve a salir, excita a todos los zánganos de su alrededor y vuela hacia arriba dando vueltas (lo que se denomina el vuelo nupcial), pudiendo llegar hasta los 4 kilómetros de altura. Los machos van volando detrás de ella, los débiles van quedando y cuando quedan los más fuertes la abeja afloja un poco el vuelo y el que va delante se acopla con ella. Tan pronto se acoplan, ella arranca y el se cae hacia atrás, le arranca así los órganos genitales y el zángano muere.
Aparato reproductor de la Reina:
O: ovarios
Oa: ovariolas
C: glándula de la espermateca
Es: espermateca
Bc: bursa copulatrix
F: aguijón
Bv: bolsa de veneno.
Reproducción de abejas:
La abeja Reina, cuando nace, recorre toda la colonia par ver si hay otra abeja reina, cuando está segura de que es la única empieza el proceso de fecundación, ella sale fuera el primer día y excita a todos los zánganos y se mete dentro de la colmena, vuelve a hacerlo el segundo día, el tercer día vuelve a salir, excita a todos los zánganos de su alrededor y vuela hacia arriba dando vueltas (lo que se denomina el vuelo nupcial), pudiendo llegar hasta los 4 kilómetros de altura. Los machos van volando detrás de ella, los débiles van quedando y cuando quedan los más fuertes la abeja afloja un poco el vuelo y el que va delante se acopla con ella. Tan pronto se acoplan, ella arranca y el se cae hacia atrás, le arranca así los órganos genitales y el zángano muere.
La Reina puede fecundar en vuelo hasta con 7 machos, después baja para su colmena y tarda entre 15 y 20 días en poner huevos, quedando fecundada para siempre ya que el semen permanece reservado en la espermateca.
La Reina puede fecundar en vuelo hasta con 7 machos, después baja para su colmena y tarda entre 15 y 20 días en poner huevos, quedando fecundada para siempre ya que el semen permanece reservado en la espermateca.
Órgano copulador del macho (zángano) en versión completa:
Figura C:
P: restos de pene exterior
Ap: apéndices elásticos
E: esperma
M: mucus
Pq: placas quitinosas del bulbo
Ce: canal eyaculador
Co: cuello
Ba: cuernecillos.
BIOLOGIA Y GENERALIDADES DE ABELHAS Apis mellifera (En portugués)
Classificação Zoológica
Reino | Animal |
Filo | Arthropoda |
Classe | Insecta |
Ordem | Hymenoptera |
Subordem | Apocrita |
Superfamília | Apoidea |
Família | Apidae |
Gênero | Apis |
Espécie | Apis mellifera L. |
Morfologia e Anatomia das abelhas
O corpo das abelhas é dividido em cabeça, tórax e abdômen protegidos por um exoesqueleto duro, recoberto por pêlos.
Figura 5 : Partes do corpo de uma abelha operária Apis mellifera L. (adaptação de Winston, 1987) | Figura 6 : Sistema glandular de uma abelha operária de Apis mellifera L. (Camargo, 1973) |
Cabeça
Na cabeça se localizam os pêlos sensoriais, as antenas, olhos e aparelho bucal. Os pelos sensoriais e as antenas, em número de duas, localizadas na região frontal da cabeça são responsáveis pela percepção do meio ambiente, bem como os olhos que são em número de cinco, sendo dois compostos formados por omatídeos, com função de perceberem a luz, os movimentos a sua volta e as cores: ultravioleta, azul-violeta, azul, verde, amarelo e laranja, por ordem decrescente de sensibilidade. Não são capazes de enxergar o vermelho. Os ocelos são olhos simples em número de três, arranjados em forma de triângulo.
O aparelho bucal é formado de duas mandíbulas que cortam, manipulam o pólen, a cera e a própolis, ajudam na limpeza, retirada de abelhas mortas, na defesa e a probóscide formada pela língua e pelas maxilas, utilizada na coleta e ingestão de líquidos, coleta de pólen, desidratação do néctar, evaporação da água para o controle da temperatura da colméia, troca de alimentos e dispersão dos feromônios da rainha entre as operárias.
- Cinco olhos, sendo três pequenos (ocelos) e dois grandes, subdivididos em omatídeos; - Um par de antenas (sons e odores); - Cérebro; - Glândulas salivares, com destaque para a hipofaringeana (produtora de geléia real); - Probóscide; - Mandíbulas, | |
Figura 7: Vista frontal da cabeça de uma operária de Apis mellifera com a probóscide estendida |
Tórax
Região onde se encontram grandes quantidades de pêlos que fixam os grãos de pólen das flores visitadas pelas abelhas realizando a polinização cruzada ao visitarem outras flores. No tórax, também se encontram os apêndices locomotores, compostos de três pares de patas e dois pares de asas.
As patas, um par em cada segmento torácico, são recobertas por grande quantidade de pêlos e são responsáveis pela locomoção, pela ligação entre as abelhas quando se agrupam em forma de cacho, pela limpeza das antenas, manipulação da cera e da própolis e, também, utilizadas para o transporte de pólen e resina até a colméia em uma poção côncava e sem pêlos, localizada na parte externa da tíbia do último par de patas das operárias, denominada corbícula. A rainha e os zangões não possuem as estruturas para coleta e transporte de pólen e resinas.
As asas localizadas nos segmentos posteriores do tórax, um par em cada segmento, sendo as anteriores maiores, ligadas ao par posterior por ganchos denominados hâmulos, que possibilitam a movimentação dos dois pares durante o vôo. As asas possuem veias irrigadas com hemolinfa (“sangue” das abelhas, frio e incolor).
Figura 8 : Partes das pernas posteriores de uma abelha operária de Apis mellifera L.
(adaptado de Winston, 1987).
Abdômen
Localiza-se na parte posterior do corpo das abelhas e é formado por sete segmentos nas fêmeas e oito nos machos, ligados por membranas. É recoberto por pêlos e as fêmeas apresentam uma estrutura externa de defesa, o ferrão, constituído de duas lancetas farpadas, sustentadas por forte musculatura e conectado ao saco de veneno. Internamente, o abdômen contém órgãos, sistemas e glândulas: papo melífero, estômago, coração, intestino, glândula e bolsa de veneno, ferrão, glândula de cera.
Figura 9: Sistema digestivo e excretor de uma operária de Apis mellifera com (A) o papo vazio e com (B) o papo cheio (adaptado de Winston, 1991).
ORGANIZAÇÃO SOCIAL E COMPORTAMENTO DAS ABELHAS Apis mellifera L.
A COLMÉIA é a casa das abelhas. Os ocupantes constituem-seem uma FAMÍLIA ou COLÔNIA de abelhas, formada pelos seguintes elementos:
A COLMÉIA é a casa das abelhas. Os ocupantes constituem-se
• Rainha
• Zangão
• Operária
Figura 10: Tipos de indivíduos de uma colônia de abelhas Apis mellifera L.
Numa colméia com aproximadamente 60.000 abelhas operárias teremos apenas uma rainha e cerca de 400 zangões, aproximadamente.
Ciclo de vida das abelhas
Para chegar até a fase adulta, a abelha passa por transformações, chamadas de metamorfose, seguindo a seqüência de ovo, larva, pré-pupa, pupa e adulto.
Quadro 1: Ciclo de desenvolvimento das abelhas
Elemento | Ciclo evolutivo (dias) | Período | |||
Ovo | Larva | Pupa | Emergência (nascimento) | ||
Operária | 3 | 5 | 12 | 20 | |
Zangão | 3 | 6,5 | 14,5 | 24 | 80 dias |
Rainha | 3 | 5 | 7 | 15 | |
Figura 11: Ciclo de desenvolvimento das abelhas
A Abelha Rainha
- Função de manter a ordem social na colméia e de pôr ovos;
- Põe até 3.000 ovos por dia quando jovem;
- Atinge a maturidade sexual entre o 5º e o 9º dia de vida. Realiza o vôo nupcial e é fecundada por 14 zangões, em média;
- Quatro a cinco dias depois de fecundada, já inicia a postura;
- Após iniciar a postura a rainha não sai mais para acasalamentos, pois guarda espermatozóides para o resto da vida;
- Desenvolve-se em câmara especial, a realeira (desenvolvimento do abdômen);
Figura 12: Rainha de Apis mellifera:larva, realeira e adulta
• Vive até cinco anos, porque é alimentada com geléia real durante o período larval e o da vida adulta, mas sua capacidade reprodutiva vai diminuindo com o passar do tempo;
• Na colméia, a família é mantida unida porque a rainha de forma constante emite um odor chamado de feromônio;
• A rainha põe ovos fecundados (operárias) e não fecundados (zangões).
Figura 13: Aparelho reprodutor da rainha Alvéolos de zangão e de operárias
Figura 14: Postura da rainha (Fonte Embrapa)
O Zangão
• Atinge a maturidade sexual aos doze dias;
• Quando o zangão fecunda uma rainha seus órgãos sexuais “explodem”, morrendo instantaneamente. Isso é mais um capricho da natureza, pois, um zangão jamais poderá fecundar sua irmã ou filha, evitando assim a consangüinidade da família;
• Seu desenvolvimento ocorre em células maiores do que as de abelhas operárias, por essa razão seu corpo é maior;
• Além da função de fecundar a rainha, indiretamente ele ajuda a regular a temperatura interna da colméia e a esquentar os ovos e as larvas mais jovens;
• O zangão come muito, não vive mais do que duas horas sem alimento, portanto, quando o mel na colméia fica escasso, as abelhas evitam criá-los e expulsam os já existentes;
• Tem livre acesso a qualquer colméia;
• Não possui ferrão.
Figura 15: Fecundação da rainha Apis mellifera
A Abelha operária
Executam todo o trabalho necessário para a manutenção da colméia. As atividades desenvolvidas pelas operárias estão relacionadas com o desenvolvimento glandular, a idade das operárias e a necessidade da colméia, observando-se a seguinte seqüência:
• 1º ao 5º dia Þ limpeza dos alvéolos de crias, ajudam na limpeza de abelhas recém-nascidas, aquece os ovos e as larvas;
Figura 16: Operária nascendo Figura 17: Operárias produzindo cera
• 5º ao 10º dia Þ apresentam grande desenvolvimento das glândulas hipofaringeanas e mandibulares, produtoras de geléia real. Prepara a alimentação para as larvas, produz geléia real e cuida da criação de novas rainhas, sendo chamadas de abelhas nutrizes;
• 11º ao 18º dia Þ as glândulas cerígenas localizadas no abdômen apresentam seu máximo desenvolvimento, estimulando as abelhas para a produção de cera, constrói os favos e as realeiras para a criação de novas rainhas; recebem, desidratam e armazenam o néctar trazido pelas abelhas campeiras; elaboram o mel; ajudam no armazenamento do pólen;
• 19º ao 21º dia Þ realizam a defesa da colméia, estimulada pelo acúmulo de veneno no reservatório de veneno; prestam serviço de sentinela; são responsáveis pela manutenção da temperatura interna da colméia entre 34°C a 35°C ; realizam os primeiros vôos de reconhecimento;
Figura 18: Operária utilizando o ferrão
• 22º aos 38/42º dia Þ realizam serviços externos no campo, coletando néctar, pólen, resina e água, sendo denominadas de abelhas campeiras ou coletoras.
A relação da idade com as atividades desenvolvidas pelas operárias pode variar. A longevidade das operárias é próxima aos 40 dias, considerando-se as condições de primavera/verão, época de safra ou de maior atividade das abelhas; no inverno podem viver até 120 dias.
Quando a rainha envelhece, diminui a produção de feromônio, o que afeta diretamente a unidade da colméia. Sentindo o menor efeito do feromônio, as operárias produzem uma nova rainha. Identificam as larvas de até três dias, ideais para a produção de rainhas, destroem os opérculos, constroem as realeiras e alimentam as larvas com geléia real até o nascimento da nova rainha. A primeira que nasce imediatamente destrói as outras, para que nenhuma rival possa nascer.
A colméia fica então com duas rainhas, a antiga, ainda ativa, e a mais jovem. Nesse momento, podem ocorrer duas situações distintas, elas matam a rainha velha ou a expulsam do enxame e fornecem mais alimentos. Em outra situação, pode ocorrer o fenômeno da enxameação. O instinto enxameatório é predominante entre as abelhas africanas.
O fenômeno da enxameação tende a acontecer mais ao final das floradas, quando as reservas alimentares da colméia estão elevadas. Também pode ocorrer por falta de espaço na colméia para o desenvolvimento da colônia, que se vê obrigada a fazer uma divisão, pela presença de favos velhos e defeituosos. Esse fenômeno é o responsável pela multiplicação e distribuição das abelhas.
Um dos comportamentos mais marcante das abelhas é a defensividade. Elas respondem à ameaça da colméia com ataques, utilizando o ferrão como arma. Quando ferroam, liberam um odor de alarme que atrai outras abelhas para o ataque.
Figura 19: Comportamento das abelhas
A dança é outro importante meio de comunicação das abelhas, por meio dela as operárias podem informar a distância e a localização exata de uma fonte de alimento, um novo local para instalação do enxame, a necessidade de ajuda em sua higiene ou, ainda, podem impedir que a rainha destrua novas realeiras e estimular a enxameação.
O cientista alemão Karl Von Frisch descobriu e definiu o sistema de comunicação utilizado para informar sobre a localização da fonte de alimento, observando que as abelhas costumam realizar três tipos de dança: dança em círculo, dança do requebrado ou em forma de oito e dança da foice (Wiese, 1986).
Quadro 2. Tipos de dança realizados pelas abelhas Apis mellifera para transmitir informações sobre fontes de alimentos.
Dança | Função |
Dança em círculo | Informa sobre fontes de alimento que estão a menos de |
Dança do requebrado | Usada para fonte de alimento que estão a mais de |
Dança da foice | Considerada uma dança de transição entre a dança em círculo e a do requebrado. É utilizada quando o alimento se encontra até |
COLMEIAS
Colméia é o local onde moram as abelhas é a sua habitação. Na natureza as abelhas utilizam locais naturais como ocos de árvores, fendas de rochas, telhados de residências, buracos cavados por animais, cupinzeiros, pneus velhos, entre outros, para construir sue ninhos. Apesar da diversidade de locais as abelhas mantém um padrão de construção do ninho, em relação à posição dos favos, espaço entre eles, pontos de fixação no substrato. De posse desse conhecimento vários abrigos foram idealizados, tentando proteger as abelhas contra as intempéries e predadores, atender suas necessidades biológicas e a facilidade para o apicultor.
Em 1852, Lorenzo Lorraine Langstroth, após descobrir o “espaço abelha”, que é a distância que deve existir entre os favos e os componentes da colméia, para permitir a livre passagem e circulação das abelhas (mínimo 4,8mm e máximo 9,5mm), patenteou uma colméia que revolucionou o manejo apícola, pois possibilita a manipulação de todos os favos sem causar danos às abelhas. As abelhas preenchem com própolis todo o espaço entre as partes da colméia que seja inferior a 5mm, grudando as duas partes. Se superior a 9mm, elas constroem favos, unindo as 2 peças, dificultando o manejo pelo apicultor.
A colméia Langstroth, também conhecida como americana ou “standard” é a mais difundida no mundo. É uma colméia mobilista, isto é todas as suas partes são móveis, possibilitando ao apicultor retirar, acrescentar ou trocar quadros dos ninhos ou melgueiras de uma colméia, somente encaixando ou desencaixando essas partes, conforme a necessidade. É considerada colméia fria por permitir maior circulação do ar, pois possui os quadros em posição perpendicular ao alvado, o que exige, por parte do apicultor, maiores cuidados em relação aos ventos frios, regulado com a utilização do redutor de alvado.
É constituída de fundo ou assoalho, que serve de apoio para toda a estrutura; ninho, onde as abelhas se instalam e a rainha faz a postura; sobreninho ou melgueira, onde o mel será armazenado; e a tampa, que recobre a estrutura. Na base, abaixo da caixa ninho, está o alvado, que é a entrada da colméia.
O número de melgueiras dependerá do fluxo de néctar da região. Tanto o ninho como a melgueira deve ter de 9 a 10 caixilhos ou quadros de madeira, com três fios de arame, onde são fixadas lâminas de cera alveolada, nas quais as abelhas constroem favos de postura e de armazenamento de mel. A melgueira é menor na altura, e os seus quadros são usados para armazenamento de mel.
Em alguns casos as melgueiras têm sido substituídas por caixas ninho, o que permite ao apicultor operar com quadros de apenas uma medida.
A madeira para a construção das colméias deve ser bem seca para evitar alterações ao longo do tempo, pode-se usar eucalipto, cedro, cedrinho, canela, pinos, pinho e outras espécies da região, desde que não sejam tratadas contra cupim, brocas e fungos para evitar intoxicar as abelhas.
Para maior proteção e durabilidade da madeira das colméias recomenda-se a pintura com tintas à base de esmalte sintético, acrílico ou outras impermeáveis. As cores recomendadas são as claras, nos tons azul, amarelo, verde e rosa. Não usar branco na frente da colméia, pois seu reflexo confunde as abelhas, que não identificam com precisão a distância do alvado. O verniz pode ser usado, mas é uma pintura de baixa durabilidade.
Recomendações na construção de qualquer modelo de colméia:
- Deve-se observar rigorosamente as medidas-padrão na fabricação das colméias e quadros;
- A padronização das medidas também é importante para uso de outros acessórios e equipamentos apícolas, como: centrífuga, redutor de alvado, alimentadores, coletor de pólen, entre-tampa, tela excluidora, etc.
- O “espaço-abelha” entre os quadros e as paredes laterais e a tampa deve ser respeitado para permitir o tráfego rápido e fácil das abelhas pelo interior da colméia;
- Entre o fundo da colméia e a base dos quadros, a distância de ser de 10 a 15mm para permitir boa ventilação interna e facilitar a entrada das abelhas pelo alvado.
Figura 20: Colméia Langstroth, padrão ou americana
LOCALIZAÇÃO E INSTALAÇÃO DO APIARIO
A escolha da localização para a instalação do apiário é de suma importância para o sucesso na criação de abelhas e deve levar em consideração fatores que permitam, além de boa produção, segurança, saúde às abelhas e facilidade na execução das práticas de manejo.
Existem dois tipos de apiários: o apiário fixo e o migratório. No apiário fixo as colméias são mantidas permanentemente num local, o que facilita o manejo às colméias, mas por outro lado, limita a capacidade de produção das abelhas, uma vez que a produção estará na dependência das floradas que ocorrem próximo ao apiário no decorrer do ano. O apiário migratório é instalado em dois, três ou mais locais diferentes ao longo do ano, dependendo da ocorrência de floradas com potencial apícola, ficando a cargo do apicultor a procura por floradas e não das abelhas. Nesse tipo de apiário a mão-de-obra e manejo são bem maiores, no entanto a produção é superior ao apiário fixo. A produtividade em apiários fixos pode alcançar, em média, 20 a 50 kg de mel/colméia/ano, enquanto que em apiários migratórios, pode alcançar de 80 a 120 kg de mel/colméia/ano.
Na escolha do local para a instalação das colméias devemos observar alguns aspectos como:
• Perto de fonte de néctar: capoeiras, “pragas de pasto”, matas;
• Próximo de água não poluída (distância máxima de 300m);
• Acesso fácil aos meios de transporte;
• Protegido dos ventos, que é prejudicial para as larvas mais jovens;
• Distantes 400m de residências, criações e estradas;
• Evitar locais com muita umidade e Sol excessivo nas colméias (no caso de regiões com temperaturas elevadas);
• Distante 3 km de outro apiário;
Após a escolha devemos adequar o local seguindo alguns passos:
• Limpar o local onde serão instaladas as colméias;
• Distância entre colméias dependerá da experiência do Apicultor e do grau de defensividade dos enxames. As distâncias entre as colméias variam entre 2 a 5m;
• Instalar no máximo 20 colméias por apiário. Para saber se o local comporta mais colméias é só verificar se a produção por colméia está entre 40 e 60kg de mel, por ano;
• Colocar as colméias sobre estrados ou cavaletes individuais para protegê-las contra a umidade, formigas, sapos, tatus, etc;
• Plantar várias espécies vegetais de interesse apícola ao redor do apiário;
• Se necessário, fazer quebra-ventos: proteção contra a poeira e ventos.

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