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7 de marzo de 2017

CRISTALIZACION DE LA MIEL - CRYSTALLIZATION OF HONEY.

¿Qué es la cristalización de la miel?

La miel, a veces se encuentra en un estado semi-sólido conocido como cristalización o miel granulada. Este fenómeno natural sucede cuando la glucosa, uno de los tres principales azucares que hay en la miel, espontáneamente precipita fuera de la solución de miel sobresaturada.

CRISTALIZACION DE LA MIEL - CRYSTALLIZATION OF HONEY.
La glucosa pierde agua (haciéndose glucosa monohidratada) y toma la forma de un cristal (cuerpo sólido con una estructura ordenada y precisa). Los cristales forman una malla la cual inmoviliza otros componentes en forma suspendida, creando el esta semi-sólido antes mencionado.

El agua que fue previamente asociada a la glucosa, ahora se hace disponible para otros propósitos. De esta manera aumenta el contenido de humedad en algunas partes del envase de la miel. Debido al aumento de la humedad, la miel se hace mas susceptible a la fermentación.

Mientras las cristalización es usualmente indeseada en la miel liquida, la cristalización controlada puede ser usada para hacer un producto deseable. La cristalización puede ser intencionadamente inducida, y con control, puede ser usada para crear un producto conocido como la Crema de Miel. Esta también es conocida como Miel Cremada, Miel hilada, Miel Batida, Miel Agitada. La cristalización espontánea resulta en un producto tosco y con gránulos. La cristalización controlada resulta en un producto con una fineza y suave consistencia.

¿Por qué la Miel se cristaliza?

La miel se cristaliza porque es una solución supersaturada. Este estado de supersaturacion (o sobresaturación) ocurre porque hay mucha azúcar en la miel (mas del 70%) en relación a la cantidad de agua (a menudo menos del 20%). La glucosa tiende a precipitar fuera de la solución, y la solución cambia a un estado sobresaturado más estable.

La forma monohidratada de la glucosa puede servir como semilla o núcleo, los cuales son esenciales en el punto de partida para la formación de os cristales. Otras pequeñas partículas, o incluso burbujas de aire, pueden también servir como semillas para la iniciación de la cristalización.

¿Qué factores influencian la cristalización?

Muchos factores afectan la cristalización de la miel. Algunos grupos de miel nunca se cristalizan, mientras otras lo hacen dentro de pocos días después de la extracción. La miel removida del panal, procesada con extractores (llamadas centrifugas de miel en Chile) y bombeada, es probablemente mas rápida de cristalizarse que si es dejada en el panal. La mayoría de la miel liquida se cristaliza dentro de unas pocas semanas después de la extracción.

La tendencia de la miel para cristalizarse depende fundamentalmente del contenido de glucosa y del nivel de humedad de la miel. La composición global de la miel, la cual incluye otros azúcares aparte de la glucosa, y otras 180 substancias identificadas tales como minerales, ácidos y proteínas también influencian la cristalización.

Adicionalmente, la cristalización puede ser estimulada por cualquier partícula pequeña de polvo, polen, pedacitos de cera o Propóleo, burbujas de aire, que están presentes en la miel. Estos factores están relacionados al tipo de miel, como también por la forma de manejo y procesamiento de ésta. Las condiciones de almacenamiento, tal como: temperatura, humedad relativa y tipo de envase, pueden también afectar la tendencia de la miel para cristalizarse.

¿Cómo los azucares en la miel afectan la tendencia para su cristalización?

La miel esta compuesta fundamentalmente de azucares, siendo uno de los principales la glucosa y la fructosa ( en proporciones similares, generalmente), así como también de maltosa y sacarosa. Debido a que las concentración de azúcar es alta, entonces los azucares precipitan fuera y sirven como núcleo para los cristales. Cuando la miel es calentada, los cristales de azúcar se disuelven a un estado liquido.

¿Cómo es usada la cristalización para hacer la "Miel Cremada"?

Teniendo la textura de la mantequilla, la miel finamente granulada permite que sea una comida para untar excepcional. En todo Edmundo, de echo, la "Miel cremada" es mas consumida que la miel liquida. Para producir cristales finos, muchas semillas o núcleos de cristales (sólidos) deben estar presentes en la miel. El Proceso Dyce (término en Ingles) es a menudo utilizado para hacer miel cremada. Este método involucra la adición de núcleos iniciados a la miel después de que ha sido calentada dos veces (a 49ºC y 66ºC) y después filtrada. El enfriado, secado y molido fino de la miel, sirve como el grano (semilla o núcleo, también) de inicio, el cual es mezclado en frió con la miel liquida. Este producto esta estable en tres días, y en seis días esta cremosos y consistente.

¿Puede la cristalización ser evitada?

Espontáneamente la cristalización es controlada fundamentalmente a través de un adecuado almacenaje, aplicación de temperatura y/o filtración. La mantención de la miel en una temperatura en el rango de 40-71ºC durante el envasado tambien permite bajas tasas de cristalización. Suaves tratamientos de temperatura retrasan la cristalización al disolver los cristales y muy rápidos calentamientos a 60-71ºC disuelven los cristales y expulsan el aire incorporado (el cual también estimula la cristalización). La filtración remueve las partículas que pueden actuar como núcleos, las cuales pueden iniciar el proceso de cristalización. Miel con una baja relación agua-glucosa probablemente va ha permanecer liquida, evitando su cristalización.

¿Cuáles tipos de miel se cristalizan más rápidamente que otras?

Aunque la mayoría de las variedades de miel se cristalizan después de la extracción, aquella que contiene menos del 30% de glucosa, tal como la miel tupelo (especie arbórea del genero Niza, que esta presente en Norteamérica, este de Asia y Oeste de Malasia) y Salvia (Salvia officinalis), resisten la granulación. En la tabla 1 se ven algunas variedades de miel y su tendencia de granulación.

¿Cómo la cristalización puede afectar la calidad de la miel?

En términos del consumidor, la miel granulada mirada como inaceptable. Cuando la granulación esta incompleta, la capa cristalina es cubierta por una capa liquida con un mayor contenido de agua que la miel original. Esto crea un ambiente favorable para el crecimiento de hongos y puede conducir a la fermentación.

¿Cómo el almacenaje puede afectar la cristalización?

A temperatura de ambiente, la cristalización comienza dentro de semanas o meses (pero raramente en días). El proceso de cristalización puede ser evitado con un apropiado almacenaje, con un énfasis en una apropiada temperatura de almacenaje. Para un almacenamiento a largo plazo, el uso de aire fuerte y tambores de acero inoxidable (acero de calidad 304, para alimentos) resistentes a la humedad, es recomendado.

Temperaturas frías (bajo 10ºC) son ideales para prevenir las cristalización. Temperaturas moderadas (10-21ºC) generalmente promueven la cristalización. Altas temperaturas (21-27ºC) desalientan la cristalización pero degrada la miel. Temperaturas muy altas (sobre los 27ºC) previenen la cristalización pero incentivan la putrefacción por la fermentación, así como también la degradación de la miel.

La miel procesada debe ser almacenada entre (18-24ºC). La miel no procesada debe ser almacenada bajo 10ºC. Alternativamente, un estudio mostró que la miel puede ser preservada en un estado liquido si es almacenado a 0ºC al menos 5 semanas, seguido por un almacenaje a 14ºC.

¿El envase en el cual la miel es almacenada afecta la cristalización?

La miel es sensible a la humedad que hay en la atmósfera. Durante el almacenamiento envases de polietileno (conocido comúnmente como plástico) de baja densidad pueden permitir escape de humedad, lo cual puede contribuir al proceso de cristalización.

16 de abril de 2015

Horfandad, espacio, humo, edad, vuelos, temperatura y humedad - Orphans, space, smoke, age, flights, temperature and humidity (Span and Eng)

Comportamiento de una colmena huérfana (sin reina): La característica que más llama la atención es que tiene muy poca actividad. Si se da un golpe en un lateral de la colmena se produce un zumbido prolongado en forma de quejido. Por el contrario, en una colmena fuerte y provista de reina ese zumbido es inmediato, breve y poderoso.

Manejo del espacio: El manejo del espacio interior de la colmena es de vital importancia para un desarrollo armónico de la familia. Nos va a permitir adelantar o atrasar una colmena, inducirla a dividirse o por el contrario minimizar los riesgos de enjambrazón. Todo depende del resultado que se quiera obtener.
Suele ocurrir que el apicultor en su ansiedad por adelantar el desarrollo, agrega material anticipadamente. Casi con seguridad esta acción logrará el efecto contrario. El incremento del espacio debe ser paulatino. Especialmente si se trata de núcleos o paquetes de abejas evolucionando. Para lograr el máximo rendimiento, se utilizan con frecuencia cuadros separadores o bastidores de distintos materiales. Este importante elemento permite reducir el tamaño de la cámara de cría e ir agregando de a un cuadro con cera estampada por vez. Cuando las abejas comienzan a obrarlo y a almacenar reservas, recién se agrega otro.

Si la intención es obtener material vivo para hacer núcleos o paquetes de abejas, tendremos que dejarlas comprimidas en una sola cámara de cría. Esto las inducirá a enjambrar, y cuando realicemos la división de la familia las abejas estarán con su máximo potencial para estirar cera.

El humo y las abejas: El humo para las abejas significa peligro inminente. Por eso, al primer síntoma de humo se hartan de miel y, una vez saciadas, sus movimientos se vuelven torpes y su picadura se debilita porque apenas pueden mover el abdomen. Al mismo tiempo, el humo actúa como factor de desorganización temporal de la colonia, momento que el apicultor puede aprovechar para actuar.

Edad de las abejas: Es relativamente fácil determinar la edad de una abeja por su aspecto más o menos brillante o por el estado de sus alas, a medida que la abeja envejece, sus alas se deshilachan y los bordes se van desgarrando.

Trabajo de campo de una obrera y velocidad de vuelo: Una abeja obrera sale de la colmena unas doce veces al día, alejándose unos 300 metros. En cada salida visita entre 100 y150 flores de la misma especie, obteniendo entre 50 y 60 milímetros cúbicos de néctar.
Para obtener un kilo de néctar tiene que hacer unos 14.500 vuelos y más del doble para conseguir un kilo de miel. Su velocidad de vuelo depende de que vaya cargada (30 km/h) o sin carga (65 km/h). 

Regulación de la Temperatura y la Humedad: Si bien la regulación de la temperatura en una colmena es hecha por la abeja automáticamente, en muchas zonas el apicultor lo suplementa con una pieza hecha de madera que se coloca en la piquera disminuyendo el tamaño de la entrada (guarda piquera). Existen en el mercado diferentes modelos de guarda piquera.
Otro trabajo que realiza el apicultor es la disminución del volumen de la colmena retirando los cuerpos o alzas superiores y concentrando a las abejas en menor espacio o intercalando una membrana (entre tapa), sobre la cámara donde se encuentra la cría, con lo que facilita la regulación de la temperatura.

Por otro lado, si se observa una colmena rustica o una natural, donde construyen los panales sin ninguna intervención del hombre, se vera que los harán en posición paralela a la entrada o piquera, actuando el primer panal como barrera contra el viento. Este tipo de formación se llama de exposición caliente.

La colmena Langstroth, al igual que la mayoría de los modelos, posee panales perpendiculares a la piquera por lo que se las denomina de exposición fría. Esta ubicación permite que la colmena en días de verano, pueda ventilarse con mayor facilidad y en zonas de mucha humedad, la misma no se concentre dentro de ella, causando múltiples inconvenientes.

El apicultor, puede a veces realizar manejos para permitir la adecuada ventilación en sus colmenas, colocando cuñas entre alza y alza o desplazando las mismas para favorecer la circulación del aire.

Orphans, space, smoke, age, flights, temperature and humidity 

Behavior of an orphan hive (no queen): The feature that stands out is that it has very little activity. If you get hit on the side of the hive a prolonged buzz occurs as a whimper. By contrast, a strong and provided that buzzing hive queen is immediate, short and powerful.

Space management: The management of the interior of the hive is vital for harmonious development of the family. We will allow forward or backward a beehive, induced to divide or otherwise minimize the risks of swarming. Everything depends on the result to be obtained.

3 de abril de 2013

Recolectando néctar - Collecting nectar (Spanish and English)

Recolección del néctar (Spanish) 

El néctar es una solución acuosa, de una humedad que ronda desde el 30 al 70 %, que las plantas producen a través de sus glándulas nectarinas,  generalmente ubicadas en la base de la flor. Las abejas pueden percibir el aroma y la calidad del néctar de las flores mediante sus antenas.
El trabajo de recolección empieza cuando la temperatura es lo suficientemente alta (13ºC) como para que el frío no entumezca sus alas y puedan batirlas. Esto en primavera y verano ocurre a partir de primeras horas de la mañana, por lo que es normal que comiencen su actividad al poco de amanecer, prolongándola casi hasta el oscurecer.
La abeja succiona el néctar de los nectarios de las flores y éste es depositado en el buche melario que tiene en la región torácica.
Las abejas pueden distinguir la edad, el tipo y el estado de las flores, eligiendo así el néctar adecuado en cada momento.
Dependiendo de la planta de donde proviene, consiste fundamentalmente de una solución de varios azúcares, compuestos nitrogenados, minerales, ácidos orgánicos, vitaminas, pigmentos y sustancias aromáticas que están presentes sólo en concentraciones bajas.
Cuando un abeja elige una planta se posa sobre ella e ingiere la mayor cantidad posible de néctar, que luego transporta hasta la colmena.
La producción de néctar no es continua, varia conforme a las condiciones florales de cada planta, a las características climáticas y a la intensidad del brillo solar de una zona en particular.
Generalmente, las abejas retornan varias veces a la misma planta hasta que consumen todo el néctar que contiene. Este proceder es adecuado porque la obrera reduce los tiempos y la energía necesaria para realizar los transportes.
Se ha comprobado que en ocasiones la abeja liba un tipo de planta por la mañana u otro diferente por la tarde. Este comportamiento responde a que las distintas flores tienen diferentes horarios para segregar su néctar y la necesidad de aprovechar mejor el trabajo de libar.
También, tomando en cuenta estas características, el néctar tendrá variantes y, por ende, la miel derivada de este también las tendrá. El sabor y las propiedades de la miel dependen de las fuentes nectarias  Por eso la miel de diferentes regiones y de distintos períodos de afluencia de néctar tiene variaciones de sabor y color.

Collecting nectar (English)

The nectar is an aqueous solution of a round humidity from 30 to 70%, the plants produced through its nectaríferas gland generally at the base of the flower. Bees can smell the aroma and quality of flower nectar using their antennae.
The collection starts working when the temperature is high enough (13 ° C) so that the cold can numb their wings and beat them. This occurs in spring and summer from early in the morning, so it is normal to start up shortly after sunrise, prolonging almost until dark.
The bee sucking nectar from the nectaries of flowers and it is deposited in the crop melario having in the thoracic region.
Bees can distinguish the age, type and condition of the flowers, thus choosing the appropriate nectar at all times.
Depending on the plant from which consists essentially of a solution of various sugars, nitrogen compounds, minerals, organic acids, vitamins, pigments and aromatic substances are present only in low concentrations.
When a bee alights choose a plant on it and eat as many of nectar, which is then transported to the hive.
Nectar production is not continuous, varies according to the conditions of each plant flowers, to the climatic characteristics and intensity of sunshine in a particular area.
Generally, bees returning several times to the same plant until they consume all the nectar it contains. This approach is appropriate because the working reduces the time and energy needed for transport.
It has been found that sometimes the bee sucks a type of plant in the morning or different afternoon. This behavior reflects the fact that different flowers have different schedules to secrete their nectar and the need to get more work suck.
Also, taking into account these features, the nectar will variants and therefore honey derived from this also will. The flavor and properties depending on the sources honey nectar. So honey from different regions and different periods of nectar flow has flavor and color variations.

1 de junio de 2012

Epoca crítica para las colmenas: Otoño e Invierno

Época critica para las colmenas: otoño e invierno.

 Por Julio E. Ernst.

 Desde nuestros inicios y primeros pasos como apicultores, siempre nos inculcaron aquellas personas idóneas en el tema, la necesidad de preparar nuestras colmenas para pasar el otoño y el invierno y llegar a la primavera en óptimas condiciones, tanto sanitarias como de población y reservas de miel y polen, permitiendo a las cámaras un buen "arranque" variando las distintas zonas geográficas sin una ayuda extra.
El apicultor que hace trashumancia se ve obligado a dejar solo cámaras para favorecer el traslado y llegado el momento incentivar o bien llevar sus colmenares a las distintas regiones del país con floración temprana.
El apicultor chico y el mediano urgidos en muchos casos de obtener miel para solventar gastos de combustible, remedios, personal, alquileres de campos, han extractado sin dejar reservas o en otros casos como se dio en la región central del país estos últimos años donde hubo zonas con rindes muy bajos.
Estas cámaras que han quedado posiblemente muy abejadas, pronto necesitarán ayuda extra para pasar el invierno. La necesidad de dejar la colmena, cámara o nuclero con reservas, radica en que sin miel esta unidad muere de hambre y sin polen se va extinguiendo lentamente por la falta de renovación de abejas.
Un síntoma de la muerte por hambre se da en la aparición de muchas abejas metidas de cabeza en las celdas y el resto formando un colchón en el piso, en cambio la muerte por falta de polen se evidencia con un desabejado casi total y un canibalismo de pupas, prepupas y larvas.
Tomaremos la precaución de ir anotando lo que se realiza durante el año en cada apiario que se visita, para llevar un estricto control y realizar futuras comparaciones: curas, unidades enfermas, muertas, núcleos, cantidad de colmenas, reservas de miel y polen, estado sanitario, tareas a realizar en próxima visita, registro de lluvias, floración natural existente en la zona , etc.
Además es necesario si aparece algo raro en una colmena o cámara, dejarla marcada o anotarlo para que en la próxima visita no olvidarnos y le brindemos mayor atención.
Durante febrero y primeros días de marzo podremos hacer núcleos a razón de un 15% del total de colmenas del apiario, que nos servirán para reemplazar a las que no sobrevivan el invierno. Núcleos bien fuertes, adquiriendo reinas o celdas de calidad y evitando en lo posible hacerlos ciegos para evitar la consaguinidad y asegurarnos reinas nuevas que llegada la primavera tengan toda la fuerza para aovar. Se pueden hacer en nucleros o cortar colmenas fuertes con una entretapa ciega con ranura contraria a la piquera, repartir los cuadros de miel y cría e invertir las ubicaciones de sendas piqueras.
Hay colegas que hacen núcleos ciegos y los llevan a otros apiarios para fecundar con zánganos ajenos.
Realizar las monitoreos antes y después de las curas. Se puede realizar muestreo a campo para determinar aproximadamente que porcentaje de varroasis tenemos.
Ya en abril y mayo, terminar con las curas y preparar las cámaras para pasar el invierno, reduciendo el espacio a calefaccionar dado que tal tarea provoca un aumento en el consumo de alimento para generar calor.
Colocar piqueras y achicar el espacio colocando cartón o nailon en forma de separador de cuadros o ya introduciendo un alimentador. Para los primeros meses del otoño sería conveniente colocar en aquellas cámaras pobres de alimento o a los núcleos un buen cuadro operculado lleno de miel o bien un alimentador con jarabe de maíz  y no de azúcar para reducir las probabilidades de pillaje.
Las colmenas que hayan quedado con un alza melaria, asegurarlas con alambre o un buen peso para evitar la voladura de los techos.
Asimismo es necesario verificar la reserva de polen dado que es la fuente proteica que nos asegurará que las abejas pasen bien la invernada, haya renovación y llegar a la primavera con población joven. De no haber polen sería conveniente suplir con sustitutos que se adquieren en los comercios del ramo, o prepararlo en forma casera sobre la base de harina de soja desgrasada, levadura de cerveza, harina de arveja, suero desecado, albúmina y azúcar impalpable, que se puede ofrecer espolvoreando sobre los cabezales o en forma de paty amalgamada con miel.
En lo que hace al tema sanidad, en estos meses al reducirse la población y no existir prácticamente cría, es importante detectar la presencia de enfermedades, curar colmenas enfermas con antibióticos autorizados y descartar los cuadros infectados para su esterilización.
Asimismo es conveniente comenzar el recambio de cuadros, sacar negros para fundir, que generalmente son lugares propicios para el desarrollo de enfermedades.
Durante los meses de junio, julio y agosto es poco lo que podemos hacer sobre las colmenas, en esta época es donde nos damos cuenta de la importancia de haber dejado suficientes reservas.
Se alimentará y suplementará muy bien si es necesario, evitando visitas a los apiarios para abaratar costos. Colegas avezados en el tema "tantean" el peso de las cámaras y van intuyendo la cantidad de reservas.
Estar muy atentos a la aparición de síntomas de enfermedades para evitar que la cámara muera y sufra pillaje  y contagie a otras.
Estas enfermas se pueden retirar de los apiarios y ubicarlas en un lugar sanitario o si no valen la pena por la escasa población la eliminaremos y en primavera las repondremos con un núcleo.
Es aconsejable durante este período abrir lo menos posible las cámaras para no provocar enfriamiento.
Abrir únicamente en caso de tener que alimentar o suplementar. Durante días cálidos y soleados podremos abrir algunas cámaras al azar y evaluar la presencia de cría como asimismo si hay entrada de polen, dado que en algunas regiones por incidencias climáticas las floraciones se adelantan.
La presencia de abejas muertas en las piqueras nos indica una anormalidad en la misma, revisar, eliminar y esterilizar el material enfermo.
Esperar a que llueva, que sea una primavera generosa, que las primeras floraciones llegan lo antes posible y aprovechar flujos tempranos.
Estas consideraciones generales son meramente informativas, varían enormemente de una zona a otra y como siempre digo cada apicultor con su librito, cada uno experimentará o habrá experimentado algo que ya a otro colega le sucedió, pero la mayoría llega a la conclusión, que una colmena con suficientes reservas de miel y polen inverna mucho mejor, "arranca" mejor en la primavera y posiblemente nos traiga mas satisfacciones que una hambreada y constantemente ayudada a sobrevivir.

9 de diciembre de 2011

La colmena: un ecosistema en equilibrio

La colmena: un ecosistema en equilibrio
Por: Ing. Agr. Raúl Coppa Técnico EEA INTA Esquel (Estación Experimental Agroforestal Esquel, Chubut)
Reseña: El objeto de este artículo es visualizar a la colmena como un ecosistema en equilibrio y tratarlo como tal. Las intervenciones del apicultor suelen romper el equilibrio existente en la colmena dando lugar a trastornos que afectan el desarrollo equilibrado de la población como la sanidad de la misma, ya que ante factores de estrés, la colonia enferma.
Introducción
Todo ecosistema está integrado por elementos bióticos y no bióticos que se encuentran en equilibrio en forma natural.
Los elementos climáticos como la luz solar, la temperatura, las precipitaciones y la presión atmosférica, entre otros, se combinan con los factores edáficos y condicionan el desarrollo de tipos particulares de vegetación que sostienen determinadas clases de animales herbívoros y éstos dan lugar a los carnívoros y todos, cuando mueren, vuelven al suelo donde son descompuestos por los microorganismos. Ésta es, en apretada síntesis, un prototipo de ecosistema terrestre En cada uno hay un flujo de energía y materiales que entran y salen del mismo y todo el conjunto se encuentra en equilibrio ... hasta que el hombre interviene.
La población
Una colmena es un ecosistema en equilibrio. En un determinado espacio se desarrolla una población de abejas que crece en primavera, se estabiliza en verano y decrece en otoño e invierno hasta la próxima primavera. En primavera crece la población hasta completar la totalidad del espacio disponible y, una vez cubierto, la población se subdivide mediante el fenómeno de la enjambrazón.
Una colonia no es sólo un conjunto de abejas. Hay una organización perfectamente adaptada para cubrir todos los requerimientos que les permite a esta familia no sólo sobrevivir, sino también producir sus propias reservas de alimentos, reproducirse, conservar la especie y difundirse geográficamente. Para ello cada miembro de la colonia (o familia) realiza una actividad sumamente especializada. Una colonia es un Sistema, es decir, un conjunto de elementos que interactúan tan estrechamente unos con otros que resultan inter-dependientes. En una colonia cada tarea, que cada abeja realiza, resulta imprescindible para todas las demás ya que cada una no puede sobrevivir sola, necesita del conjunto, y por sí mismas no se encuentran dotadas para sobrevivir ni cumplir con todas las demás funciones biológicas.
Hay otros componentes bióticos en este ecosistema. Hay, por ejemplo, microorganismos (hongos, bacterias, etc) que se mantienen controlados gracias a la producción de propóleos. Este producto, producido por las abejas a partir de resinas que cosechan de ciertos árboles, es el elemento antiséptico y desinfectante con que cuentan las abejas para mantener una población sana en tan reducido espacio.
En el transcurso de su crecimiento poblacional, las abejas construyen panales de cera donde depositan cría, polen, néctar y miel. Del exterior traen agua, néctar de flores o azúcares de otras fuentes (como pulgones, por ejemplo), resinas y polen o, en casos de emergencia, elementos proteicos de otras fuentes.
Este ambiente interior de la colmena se desarrolla en ausencia de luz y está fuertemente influenciado por la temperatura y la humedad, dos factores ambientales determinantes en la supervivencia, en la sanidad y en la conducta de las abejas.
La Temperatura
La colonia es un ecosistema en equilibrio y si bien las abejas son organismos de "sangre fría", necesitan mantener el calor dentro de un rango apropiado a las circunstancias.
La colonia de abejas posee una serie de mecanismos que tienden a mantener la temperatura dentro de un rango que les permite sobrevivir y desarrollar los trabajos propios en cada estación del año.
La colonia mantiene su temperatura en los rangos apropiados merced a los siguientes mecanismos:
Apiñamiento
Las abejas (de distintas edades en forma mezclada) se apiñan formando un racimo que en invierno se lo llama "bolo invernal". Los enjambres que permanecen a la intemperie hasta dirigirse al lugar definitivo también lo hacen, al igual que las abejas que son transportadas en forma de paquetes. Aún en primavera o en otoño o puede suceder en veranos frescos, cuando la temperatura disminuye sustancialmente, las abejas se agrupan para mantener la temperatura o generar calor.
En este racimo funcionan dos tipos de movimientos:
Por una parte las abejas -tomadas de las patas- se acercan o separan entre sí contrayendo o expandiendo el racimo.
Por otra parte, en invierno o en períodos prolongados de frío, hay un movimiento de revolución: las abejas de la periferia se mueven hacia el interior del racimo y las del interior a la periferia. Sin este segundo mecanismo, las abejas del borde terminarían por morir dejando en la periferia a una segunda línea de abejas que también terminarían muriendo y así sucesivamente hasta la muerte de todo el racimo. En cambio con este movimiento de revolución todo el racimo sobrevive reduciendo al mínimo la mortandad de las abejas por hipotermia.
En la estructura del racimo existe otro hecho que permite conservar el calor. Las abejas de la periferia -en un espesor de 2 a 7 cm- se encuentran más juntas, más apretadas que las del centro formando una banda protectora.
Batido de alas
Las alas, además de ser los órganos anatómicos que utilizan para volar, son empleadas para generar calor o para ventilar para lo cual generan con ellas un movimiento circular logrando así sus propósitos. En el racimo este mecanismo se pone en marcha para generar calor cuando la temperatura del mismo desciende hasta los 14°C y para refrescar (ventilación) cuando supera los 35°C. No todas las abejas participan de este movimiento, sino sólo algunas, las necesarias para lograr el propósito.
Cuando existe cría en desarrollo dentro del nido, la temperatura de crianza de las larvas es de 34°C. Cuando no hay cría (lo cual sucede en invierno en regiones frías) el racimo de abejas puede ir disminuyendo su temperatura hasta los 14°C. Si la temperatura sigue bajando el racimo de abejas se contrae (las abejas se aprietan) y, para generar calor, desarrollan una actividad con las alas similar a las que realizan cuando están ventilando. Mientras en el centro del racimo la temperatura se mantiene a 14°C, en la periferia las abejas pueden estar a 6°C y mueren cuando la temperatura desciende por debajo de los 6°C. Pero el movimiento de revolución mencionado anteriormente les permite ir renovándose evitando la muerte por hipotermia.
En verano, la temperatura es mantenida a través de la ventilación que realizan las abejas enviando, con su batido de alas, una corriente de aire desde la piquera hacia el interior, mientras otras abejas lo hacen en sentido inverso provocando así una corriente que circula por el interior de la colmena refrescando el ambiente. En días calurosos y cuando la población de abejas es numerosa muchas de ellas se desplazan hasta la piquera y allí se arraciman formando una barba para permitir que la ventilación en el interior de la colmena se pueda realizar eficientemente. Si bien esta barba de abejas no es un signo de una próxima enjambrazón parece indicar un espacio reducido que las abejas despejan saliendo al exterior. Esto debe advertir al apicultor sobre la falta de espacio de la colonia.
Calafateo con propóleos
Cuando las aberturas que se dejan en la piquera o cuando hay demasiada separación de partes móviles, las abejas calafatean con propóleos rellenando el exceso de aberturas. Con esto regulan el intercambio gaseoso entre el espacio interior y el exterior.
De manera que una de las principales actividades de una colonia es mantener su temperatura dentro del rango apropiado a la circunstancia que está viviendo. Pero también es importante mantener la humedad en un rango aceptable para el desarrollo normal de la colonia.
La Humedad
El exceso de humedad dentro de una colmena, particularmente en invierno, provoca un disturbio sustancial en la vida de la colonia y desencadena procesos que conducen a la generación de problemas sanitarios que favorecen la mortandad de abejas. Este es un problema en la zona cordillerana, como en cualquier otra región donde la humedad relativa, en invierno especialmente, es alta o donde las masas de aire frío mantienen un tenor alto de humedad. La humedad se genera en el interior de cada colmena por el consumo de miel que hacen las abejas. Por cada litro de miel consumida se genera un litro de agua. Esta humedad, en época de actividad de las abejas, sale de la colmena mediante el mecanismo de ventilación que desarrollan. Pero en invierno las abejas, arracimadas, no utilizan el batido de alas en la piquera para ventilar, de manera que la colmena en sí debe estar dispuesta para que se favorezca la ventilación sin la intervención de las abejas, lo cual es importante en la zona cordillerana de Patagonia.
Si el ambiente externo es muy húmedo el intercambio gaseoso entre la colmena y el exterior favorece la acumulación de la humedad en el interior de aquella condensándose principalmente en la parte inferior de la entretapa, en las paredes laterales y en los panales más cercanos a éstas. Esto suele suceder en nuestra cordillera en invierno y esta situación se agrava si el apiario está ubicado erróneamente en un mallín o en un área baja donde se acumula el aire frío y húmedo que baja de las laderas circundantes. También sucede cuando la población invernal de abejas no es numerosa.
Aparecen así procesos como el de fermentación de la miel y de las pérdidas de polen por ataque de hongos.
Hay que tener en cuenta que en la zona de cordillera las abejas se encuentran en actividad hasta bien entrado el otoño y hasta es común observar colonias que no cortan totalmente la postura y mantienen pequeñas áreas de cría. Las que interrumpen la postura lo hacen a partir de la segunda quincena de abril y puede ocurrir que en días, donde la temperatura llega a los 12°C, haya algo de entrada de néctar en ese mes. El riesgo de esta pequeña entrada de néctar es que no alcance a perder la humedad suficiente para transformarse en miel y permanezca con un contenido de agua excesivo pudiendo fermentar si el interior de la colmena no está suficientemente ventilado y con exceso de humedad. El néctar se acidifica, toma un olor avinagrado y, si las abejas lo consumen, les resulta mortal.
La miel con exceso de humedad fermenta cuando el rango de temperatura se encuentra entre 10 y 25°C. La temperatura ideal de fermentación es de 15,5°C. Recordemos que el racimo invernal internamente trata de mantenerse por encima de los 14°C, por lo tanto, la temperatura de fermentación coincide con la del racimo. Si éste se desplaza para ir consumiendo reservas, puede alcanzar los cuadros donde hay néctar acumulado con exceso de humedad. Por lo tanto, en una colmena el exceso de humedad que se encuentra condensada en las paredes y panales laterales cargados de miel y polen resulta particularmente peligroso cuando la temperatura se encuentra en el rango mencionado.
Por su parte el polen, cuando está sometido a un exceso de humedad, es atacado por hongos. Si el ataque es severo provoca fuertes pérdidas en la reserva de polen ya que se forma una costra dura y blanca que a las abejas les resulta imposible remover. Recordemos que una buena provisión de polen resulta esencial para mantener una buena población de abejas entre los meses de abril a agosto y especialmente se transforma en un alimento crítico cuando comienza la postura en la segunda quincena de julio o principios de agosto en la cordillera patagónica. Este fenómeno -el del polen atacado por hongos- no sucede generalmente cuando la colmena pasa el invierno con una buena población de abejas que mantienen el calor en casi todos los cuadros y cuando la colmena se encuentra bien ventilada impidiendo la acumulación y condensación de humedad.
Intervención del apicultor
Es imprescindible que el apicultor tenga conciencia de los mecanismos que utilizan las abejas para mantener a raya la temperatura y la humedad ya que sus intervenciones en ningún caso deben interferir con los mismos. Si lo hace genera una situación de estrés que le abre la puerta a numerosos problemas sanitarios, muchos de los cuales, especialmente los bacterianos y los fúngicos se desencadenan a partir de situaciones provocadas por el mismo apicultor. Por el contrario sus intervenciones deben ayudar a la colonia acompañando a la población de abejas a mantener la temperatura y la humedad dentro de los rangos de tolerancia. Para ello dispone de varias herramientas:
Localizar correctamente el apiario
Ante todo hay que localizar correctamente el apiario en un lugar seco donde no haya acumulación de aire frío durante las noches ni tampoco en lugares húmedos como los mallines cordilleranos.
Orientar adecuadamente las colmenas
Hay que proteger las colmenas de las corrientes ventosas. En la cordillera patagónica es aconsejable que las piqueras estén orientadas al N.E. ya que los vientos en esta región provienen del cuadrante oeste y sudoeste. De esta forma se evita la entrada de aire frío y al mismo tiempo se facilita el calentamiento por el sol del frente de la colmena y de la pared lateral orientada hacia el oeste.
Permitir una separación adecuada entre colmenas
Conviene que las colmenas estén separadas entre sí dejando un espacio libre de unos 50 ó 60cms entre una y otra. Si las colmenas están en bancos de apoyo individuales es conveniente que la que está más al sur esté un poco adelante de la otra para que ésta no impida que los rayos del sol, en su desplazamiento hacia el oeste, evite que se caliente la pared lateral de la primera. En bancos donde se colocan varias colmenas, si están muy juntas la que no está expuesta al sol del norte o del oeste es una colmena más fría.
Regular la apertura de la piquera
Si bien cada apicultor desarrolla sus propios métodos de trabajo es importante transmitir a otros, especialmente a los novatos, las experiencias que se van reuniendo. A quien suscribe el presente artículo le ha dado mucho resultado mantener en las piqueras -de colmenas bien desarrolladas- dos aperturas laterales, en lugar de una central, durante todo el año. Estas aperturas tienen una longitud de unos 4 centímetros. Cuando es necesario, se agrega un suplemento en cada apertura para achicarla, lo cual sucede en invierno o en plena temporada cuando desmejora el tiempo durante un período prolongado.
En la cordillera patagónica se debe tener en cuenta que la variación térmica en plena temporada es muy amplia. Durante las noches refresca bastante y una piquera totalmente abierta (sin guardapiquera) puede conducir a las abejas a arracimarse en lugar de mantener la actividad durante la noche.
Por otra parte la doble apertura de piquera facilita la circulación del aire manteniendo un adecuado % de humedad y una correcta ventilación.
En colmenas que se encuentran en crecimiento conviene provocar su desarrollo desde la pared oeste que es la más calentada por el sol y mantener abierta la piquera de ese lado cerrando la otra abertura con un puñado de pasto que- cuando se seca- permite el paso de algo de aire facilitando la ventilación aún de la zona no ocupada por las abejas.
Como se dijo anteriormente, si la apertura del guardapiquera es excesiva las abejas tratan de reducirlo rellenándolo con propóleos.
Abrir o cerrar la apertura de la entretapa
Para que las colmenas en invierno estén bien ventiladas no sólo es suficiente que haya una piquera con aberturas laterales sino que hay que mantener abierta a medias la apertura de la entretapa. En el mes de mayo conviene levantar un poquito la entretapa en la parte de atrás. Basta para ello la colocación de una maderita de tres milímetros de grosor colocadas en los esquineros posteriores de la entretapa.
También en este caso las abejas propolizan el exceso de aberturas.
Regular el espacio interior
A la entrada del invierno conviene sacar un panal y juntar a los restantes al medio de la cámara de cría dejando un espacio de unos 2 cm en los laterales que permite la ventilación de las colmenas debido también a las aberturas laterales del guardapiquera y las aperturas en la entretapa.
Cuando la colonia es pequeña como sucede cuando se introduce un paquete o un núcleo es importante utilizar un paño de plástico o de papel corrugado para envolver los panales poblados de abejas, más uno o dos para que las abejas ocupen, más el alimentador (si se emplea para estimular o alimentar) colocado fuera del poncho. Personalmente prefiero el poncho de plástico ya que el de cartón es roído por las abejas. Si la colmena está bien ventilada no se junta humedad en el plástico.
Asimismo, no hay que agregar alzas en forma prematura ni dejar que el espacio interior se reduzca como para incentivar la enjambrazón. Las alzas deben colocarse en el momento oportuno.
Regular el número de cuadros en la cámara de cría
Cuando la colmena recién comienza y se utilizan varios cuadros con cera estampada conviene colocar 10 cuadros. Pero una vez que la colmena se desarrolló es conveniente trabajar con 9, por varios motivos, a saber: a) La colmena está mejor ventilada entre cuadros, b) las abejas construyen panales más gruesos lo cual, en la sala de extracción, permite una mejor desoperculación, c) hay más producción de cera, d) se previene mejor la rotura de celdas reales cuando se revisa la colmena.
Dejar las reservas invernales de miel y polen necesarias para el invierno
Una media alza repleta de miel, más lo que las abejas entran en otoño en la cámara de cría a medida que reducen la postura, suele ser suficiente reserva invernal para que la colonia llegue hasta la próxima temporada. Los meses críticos son agosto y septiembre cuando la reina activa la postura y todavía no hay entrada de suficiente néctar. Si es necesario, en ese mes, hay que suplementar con jarabe de alimentación.
Es frecuente que en otoño las abejas traigan azúcar proveniente de exudados de pulgones que se encuentran en diversas especies, especialmente sauces o álamos. Esto suele ocurrir a fines del verano, después de la última cosecha. Inmediatamente a esta cosecha hay que hacer un control contra varroa por lo cual posteriormente a este control sanitario está vedada la cosecha de miel. Si el productor se entusiasma cosechando demasiada miel, puede ocurrir que cubran posteriormente los panales con el azúcar que proviene de los pulgones. Ésta no constituye una buena reserva invernal porque no les resulta fácil disolverla y necesitan abundante provisión de agua, fenómeno que en invierno no ocurre. Esto, naturalmente, pone en serio riesgo la supervivencia de la colmena.
Una alternativa es dejarles la miel que ellas produjeron durante la primavera y el verano en la primera media alza, que muchos productores dejan como cámara de cría suplementaria. En estos casos los productores cosechan lo que está por encima de esa media alza. Un exceso de cosecha provoca estrés que, en definitiva, se traducirá en mortandad o en enfermedades.
Por otra parte, los productores que trabajan con protocolos de calidad no deberían cosechar de esa primera media alza cuando se utiliza como complemento de cámara de cría ya que así está especificado en los protocolos vigentes.
Conclusiones
Como conclusión general podemos decir que el control de la humedad, de la temperatura y de las reservas invernales son tres factores esenciales en la sostenibilidad de las colmenas. Si internalizamos la idea de que estamos frente a un ecosistema en equilibrio seremos más cuidadosos a la hora de intervenir en nuestros colmenares.