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19 de marzo de 2013

Monitoreo de varroa - Monitoring of varroa (Español - English).


Monitoreo de varroa - Monitoring of varroa (Español)
El Instituto de Tecnologia Agropecuaria INTA Balcarce de la República Argentina, emitió un comunicado sobre las formas de combatir este flagelo de la apicultura, resaltando que:  "la mejor estrategia para disminuir la cantidad de varroa dentro de las colmenas consiste en combinar la realización de muestreos con las aplicaciones de productos acaricidas".

Los muestreos deberán hacerse:
Antes de aplicar el acaricida, para conocer qué porcentaje de varroa hay en las colmenas a modo de obtener un “diagnóstico” de la situación inicial.
7 a 10 días después de la aplicación, para comprobar la efectividad del producto utilizado.
Al finalizar el período recomendado en el marbete del producto, para comprobar la eficacia del acaricida.
Si en todas las muestras se obtienen infestaciones menores al 1%, se considera que el tratamiento aplicado fue efectivo. En el caso de que los niveles sean superiores al 1%, consulte a su asesor técnico de confianza.
Es fundamental que los tres muestreos se realicen sobre las mismas colmenas. Para ello se aconseja identificar la cámara de cría y el frasco correspondiente con la misma marca. (Por ejemplo: Colmena 1 – Frasco 1, Colmena 2 –Frasco 2, etc).
Para realizar el monitoreo se recomienda realizar la “Prueba del Frasco” por ser considerada sencilla y de bajo costo. Mediante esta prueba podremos determinar el porcentaje de infestación de varroas.

Recomendaciones para la prueba del frasco:
Para saber cuántas muestras realizar, tome como referencia la siguiente indicación:
Más de 60 colmenas en el apiario, tomar muestras en el 10 % de las mismas. Si la cantidad es menor a 60, tomar muestras en por lo menos 6 como mínimo.
De cada colmena tomar una muestra de aproximadamente 300 abejas.
Las abejas se sacan de ambas caras de 3 cuadros con cría abierta. De esta forma nos aseguramos que la muestra represente el estado sanitario de cada colmena. Recuerde que no se deberán muestrear las colmenas ubicadas en los extremos del apiario, las zanganeras, ni las huérfanas.
El mayor porcentaje de infestación obtenido en el muestreo, será utilizado como valor de referencia para decidir las medidas a tomar en el apiario. Por ejemplo, si en dos colmenas obtiene 5%, en otras dos 10% y en otras dos 15%, se tomará como referencia 15% para todo el apiario.


Monitoreo de varroa - Monitoring of varroa (English).

The Institute of Agricultural Technology INTA Balcarce of Republic Argentina, issued a statement on ways to combat this scourge of beekeeping, highlighting that "the best strategy to reduce the number of varroa in the hive is to combine sampling performed with acaricides product applications. "

Sampling should be done:
Before applying acaricide, to know what percentage of varroa in the hive's way of getting a "diagnosis" of the initial situation.
7 to 10 days after the application to check the effectiveness of the product used.
After expiry recommended on the label of the product, to verify the efficacy of the acaricide.
If all samples were obtained under 1% infestation is considered that effective treatment was applied. In the event that the levels are higher than 1%, consult your trusted technical advisor.
It is essential that the three samples are made on the same hives. This is recommended to identify the brood chamber and the bottle for the same brand. (For example: Beehive 1 - Bottle 1, Beehive 2-Bottle 2, etc).
For monitoring is recommended to "jar test" to be considered simple and inexpensive. By this test we can determine the percentage of varroa infestation.

Recommendations for testing of the bottle:
To know how many samples do, take as a reference the following indication:
More than 60 hives in the apiary, taking samples in 10% of them. If the amount is less than 60, sampling at least 6 at least.
Each hive to take a sample of approximately 300 bees.
The bees are removed from both sides of 3 tables with open brood. In this way we ensure that the sample represents the health of each hive. Remember that you should sample hives on the ends of the apiary, the zanganeras or orphans.
The highest percentage of infection obtained in sampling will be used as a benchmark for deciding what action to take in the apiary. For example, if two hives get 5%, 10% two and two other 15%, will be taken as 15% for the whole apiary.


14 de octubre de 2012

Detección de Virus en Obreras de Abejas Melíferas - Detection of Virus in honey bee workers.


Detección de Virus en Obreras de Abejas Melíferas.
Autores
Ernesto Guzman-Novoa, Mollah M Hamiduzzaman, Laura G Espinosa-Montaño, Adriana Correa-Benítez, Ricardo Anguiano-Baez, and Roberto Ponce-Vázquez
Resumen
En México existe poca información sobre la presencia de enfermedades virales en colonias de abejas melíferas (Apis mellifera) y su asociación con ácaros de Varroa destructor. Aquí reportamos la primera investigación para probar la existencia de virus en abejas melíferas y ácaros de varroa, usando técnicas moleculares. Muestras de ácaros de varroa, pupas de obrera y abejas adultas, fueron colectadas de cinco colonias, cuatro de las cuales tenían una alta proporción de obreras con alas deformes. Los niveles de infestación de varroa fueron determinados en cría de obreras y en abejas adultas. Las muestras fueron analizadas por medio de PCR-transcripción en reversa (RT-PCR) para detectar virus de la cría ensacada (SBV), virus de las alas deformes (DWV), virus de la parálisis aguda (ABPV), virus de la parálisis aguda Israelí (IAPV), virus de la parálisis crónica (CBPV) y virus de Cachemira (KBV). De los seis virus buscados, se encontraron cuatro en abejas adultas (DWV, IAPV, ABPV y SBV), dos en la cría de obreras (DWV y IAPV) y dos en los ácaros de varroa (DWV y IAPV). Únicamente el KBV y el CBPV no fueron detectados. Esta es la primera detección molecular de estos cuatro virus en abejas melíferas y en ácaros de varroa. Se discute la asociación de estos virus con V. destructor.


Detection of Virus in honey bee workers.
Abstract
Little information exists in Mexico about the presence of viral diseases in honey bee (Apis mellifera) colonies and their association withVarroa destructor mites. Here we report the first investigation using molecular techniques, of honey bees and varroa mites tested for viruses in Mexico. Samples of varroa mites, worker pupae, and adult bees were collected from five colonies, four of which had a high proportion of workers with deformed wings. Varroa mite infestation rates were determined in worker brood and in adult bees. Samples were analysed by reverse transcription-PCR (RT-PCR) for sacbrood virus (SBV), deformed wing virus (DWV), acute bee paralysis virus (ABPV), Israeli acute paralysis virus (IAPV), chronic bee paralysis virus (CBPV) and Kashmir bee virus (KBV). Of the six viruses surveyed, four were found in adult bees (DWV, IAPV, ABPV and SBV), two in worker brood (DWV and IAPV) and two in varroa mites (DWV and IAPV). Only KBV and CBPV were not detected. This is the first molecular detection of these four viruses infecting honey bees and varroa mites in Mexico. The association of these viruses with V. destructor is discussed.

6 de septiembre de 2012

Desaparición de abejas melíferas - Disappearance of honey bees.

Desaparición de abejas melíferas - Disappearance of honey bees.

Honeybee Blues tells the story of the worlds disappearing honey bees and the efforts of Australian scientist Dr Denis Anderson to save them from annihilation.

Abeja Blues narra la historia de los mundos desapareciendo las abejas y los esfuerzos del científico australiano Dr. Denis Anderson para salvarlos de la aniquilación.

12 de junio de 2012

Ácaro propaga virus letal para las abejas

Ácaro propaga virus letal para las abejas

Las abejas de miel se ven amenazadas por la contaminación, el uso de pesticidas y la invasión de especies no autóctonas. 
La desaparición masiva de cientos de millones de abejas en todo el mundo es uno de los mayores misterios de la naturaleza. El número de estos insectos ha disminuido de forma masiva en los últimos años, un fenómeno al que han llamado el problema del colapso de las colonias(CCD, por sus siglas en inglés) y cuyas causas son muy debatidas. Se ha sospechado de los pesticidas, del cambio climático e incluso de los efectos de los móviles, pero ahora un grupo de científicos de la Universidad británica de Sheffield ha descubierto que unos ácaros parasitarios pueden ser los auténticos culpables. Estas criaturas han incrementado la propagación de un virus mortal para las abejas. La investigación aparece en la revista Science.
Según explican los científicos, este ácaro, llamado varroa, extiende el virus mortal al alimentarse de hemolinfa o «sangre» de abeja. Para aclarar el vínculo entre los ácaros y los virus, el equipo de Sheffield estudió el impacto del ácaro en Hawai, donde esta especie es una invasión reciente y, por lo tanto, era más fácil reconocer su influencia.
Descubrieron que la llegada de varroa aumentó la prevalencia de un único tipo de virus, el virus de ala deformada (DMW) en las abejas, de un 10 a un 100%. Al mismo tiempo, observaron una enorme reducción en la diversidad del virus. Una única cepa de DMW se imponía eliminando a las demás. «Es esa cepa la que ahora domina en todo el mundo y parece estar matando a las abejas», dice Stephen Martin, responsable de la investigación. «Yo apostaría a que este virus es clave»
Plaguicidas y hongos
Otros estudios han apuntado a hongos, pesticidas o la disminución de la diversidad vegetal como causantes del colapso de las colonias. Hace poco, también en la revista Science, dos investigaciones, un británica y otra francesa, señalaban que un plaguicida ampliamente utilizado para proteger los cultivos puede ser el causante de esta trágica desaparición. Según escribían, el plaguicida desorienta a los insectos hasta el punto de que son incapaces de regresar a su colmena, reduce el tamaño de las colonias y hace desaparecer a las reinas.
Sin embargo, Ian Jones, de la Universidad de Reading, cree que los últimos hallazgos apuntan a la combinación de virus y ácaros como el principal culpable. «Estos datos proporcionan una clara evidencia de que, de todos los mecanismos sugeridos de la pérdida de las abejas, la infección por virus traídos por la infestación del ácaro es un factor clave», asegura. Jones, que no participó de la investigación, aconseja a los apicultores controlar la infestación de varroa en las colonias.
La amenaza a las poblaciones de abejas se extiende en gran parte de Europa, Estados Unidos, Asia, América del Sur y Oriente Medio. No solo es el problema de las abejas, también es el nuestro. Las abejas son importantes polinizadores de los cultivos de frutas y hortalizas.Un informe de Naciones Unidas de 2011 estima que las abejas y otros polinizadores como mariposas, escarabajos y aves hacen «trabajos» por valor de 153.000 millones de euros al año para la economía humana. Sin estas «amigas», estamos perdidos.
Pero esta no es la única amenaza que se cierne sobre las abejas de la miel, que se ven afectadas también por la contaminación, el uso de pesticidas y la invasión de especies no autóctonas como la avispa asesina procedente de Asia y la abeja africanizada.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), 71 de las 100 especies de cultivos que proveen el 90 % de los alimentos mundiales dependen de la polinización de las abejas y la producción de algunas frutas, semillas y nueces disminuiría en más de un 90 % sin ellas.

10 de junio de 2012

ANATOMÍA EXTERNA DE LA ABEJA - EXTERNAL ANATOMY OF THE BEE - ANATOMIA ESTERNA DELL'APE - ANATOMIE EXTERNE DE L'ABE - ARI DIŞ ANATOMİSİ - التشريح الخارجي للنحلة

ANATOMÍA EXTERNA 
Por: Dr. Vet.  Jesús Llorente Martínez
INTRODUCCIÓN
La morfología (Anatomía) externa e interna de la abeja mellifera se corresponde esencialmente con la de los demás insectos. Lo mismo puede decirse de la fisiología (funciones vitales). No obstante existen diferencias que es preciso indicar para una mejor comprensión de su etología (comportamiento).
Lógicamente las peculiaridades anatómicas y las funciones vitales están ínter relacionadas.
ANATOMÍA EXTERNA DE LA ABEJA
 La abeja pertenece al reino animal, y dentro de él, al tipo de los artrópodos (patas articuladas), a la clase insectos himenópteros (alas membranosas) y familia de los  ápidos.
El cuerpo de la abeja de la miel se divide en cabeza, tórax y abdomen, partes que están unidas y se mueven entre sí. El esqueleto externo (exoesqueleto) compuesto de quitina, que da al insecto la necesaria estabilidad, protege las tres grandes partes en que se divide el cuerpo de la abeja; en las dos primeras formando cajas rígidas y en la última de forma extensible.
El exoesqueleto, que tiene la particularidad diferencial con los vertebrados de ser externo y por lo tanto limita definitivamente el crecimiento, aloja en su interior los órganos blandos, al revés de los animales superiores, donde los órganos blandos cubren el esqueleto.
Se halla constituido por la cutícula que la forman  dos capas: una exterior muy dura  (exocutícula) y otra interior (endocutícula). Interiormente, el exoesqueleto se halla recubierto por la membrana basal, donde se insertan los músculos.
CABEZA
 La cabeza, caja quitinosa, que tiene forma de triángulo invertido, alberga el órgano de la visión (ojos simples y ojos compuestos), las antenas y el aparato bucal. Se encuentra unida al tórax por un cuello angosto y membranoso.
La cabeza está  formada por  seis escleritos íntimamente soldados entre sí.
Los ojos simples u ocelos, en número de tres, están situados en la parte superior de la cabeza, entre los ojos
compuestos, están recubiertos de pelos táctiles y tienen estructura muy sencilla.
Con ellos puede ver la abeja a corta distancia, y en condiciones de casi oscuridad en el interior de la colmena. Se ha constatado que son órganos sensibles a la intensidad de luz y son utilizados como fotómetros, determinando el principio y fin de la jornada laboral.
Los  dos ojos compuestos están formados por numerosas facetas hexagonales  y  cada uno de ellos por miles de ojos simples (3.000 en la reina, 6.000 en la obrera y 13.000 en el zángano). La forma de las facetas hace pensar en el tipo de construcción de los panales. La visión de los colores varía con respecto a la visión humana. Tienen más agudeza visual en el lado ultravioleta del espectro. En el lado del rojo se muestran prácticamente ciegas. Ven muy bien el color azul, amarillo, verde-azulado y ultravioleta.
El color rojo lo ven como si fuera negro y dentro del amarillo confunden el naranja y el verde amarillento como si fueran amarillos.
La agudeza visual es inferior a la del hombre, pero a igualdad de tiempo, el ojo de la abeja percibe 10 veces más imágenes. Recibe la luz polarizada, o sea, la luz en la cual los rayos vibran en un solo plano.
Las dos antenas emergen  del centro de la cara, encontrándose
muy próximas entre sí articulándose con la cabeza por medio
de una membrana.
La antena está formada por una parte rígida (escapo) y otra flexible (flagelo) se divide en segmentos (artejos). La porción que viene a continuación del "escapo" se llama pedúnculo o pedicelo, es un artejo que también forma parte del flagelo.
El número de artejos es de 12 en la reina y obrera y de 13 en el zángano.
Las antenas poseen numerosos órganos sensoriales, en forma pilosa y en placas o poros, en número de  3.000, por antena en la reina, de 3.600 a 6.000 en la obrera y unos 30.000 en el zángano,  que son los responsables del tacto, oído y olfato.
Los pelos u órganos pilosos son órganos del tacto y recubren la mayor parte de la antena, y las placas o poros tienen forma de embudo y sirven para el olfato.
Si hacemos un corte transversal de la antena, y la  observamos al microscopio veremos en su interior una red de nervios muy manifiestos que sirven como aparato receptor y transmisor de sensaciones.
TÓRAX
En el tórax es donde se encuentra al aparato locomotor, estando constituido por tres segmentos o anillos,
que reciben los siguientes nombres de adelante atrás: Protorax, Mesotórax y Metatórax y un pequeño
segmento adicional llamado propodeo. En cada segmento lleva un par de patas, y en el segundo y tercero llevan cada uno un par de alas membranosas. También disponen de espiráculos (orificios), por donde entra el aire para la oxigenación del tórax.    
Al tórax también se le llama "corselete" y en su parte superior dorsal es donde se marcan las reinas, con el color del año correspondiente según el código internacional de colores, para identificar el año de su nacimiento.
Como ya hemos visto anteriormente las abejas tienen tres pares de patas, y éstas para que puedan tener movimientos se dividen en nueve piezas llamadas artejos, dos cortos el primero de los cuales se
encuentra unido al cuerpo, tres largos (el fémur, la tibia y el tarso), estando constituido este último por cuatro piezas.
El primer par de patas se encuentra situado en el protórax, y  tienen una serie de dispositivos o piezas que las emplean fundamentalmente para: la limpieza de los ojos, con una especie de cepillo; dos piezas (vellum y peine o cepillo), ésta última articulada, que se cierra a voluntad para la limpieza de las antenas.
En el último artejo del tarso tiene dos garfios, que los emplean para agarrarse a superficies sobre las que quiere caminar, que pueden ser lisas o rugosas, y también para agarrarse a otras abejas, formando la llamada cadena de la cera, o cuando enjambran al formar la clásica bola o enjambre.
El segundo par de patas se encuentran situadas en el mesotórax y no tienen ninguna característica especial.
En esta parte del tórax se abre el primer par de estigmas (espiráculos), de gran importancia en el diagnóstico de la enfermedad denominada Acarapisosis.
Estas patas llevan en el extremo del  tarso un garfio o espolón que emplean para desprender las pelotas de polen, que llevan en las “cestillas” del tercer par de patas.    
Una especie de cepillo, la emplean para la limpieza de las alas.
El tercer par de patas se encuentran situadas en el metatórax y son las más grandes.
Estas patas tienen los dispositivos para almacenar  el polen y propóleos, llamadas corbículas o “cestillos” del polen, que se encuentran en la parte exterior de la tibia, estos cestillos tienen unos pelos fuertes y algo curvados, lo que les permite retener el polen o propóleos recogidos de las flores o de los brotes que visitan las abejas, después de ser amasado con las mandíbulas.
Los “cestillos” del polen solamente los tienen las obreras, por el contrario las reinas y zánganos carecen de ellos por no necesitarlos.
En este tercer par tienen otro dispositivo, que lo emplean a modo de pinza para recoger las
laminillas de cera elaboradas en las glándulas cereras y posteriormente pasarlas a las mandíbulas para su amasado y posterior construcción de panales.
Las alas se encuentran en el tórax, las dos primeras más grandes se insertan en el metatórax y las otras dos más pequeñas en el mesotórax.
Estos dos pares de alas están formadas por una membrana muy delgada y transparente y reforzada por una red de nervaduras quitinosas, que al mismo tiempo permiten el riego de la hemolinfa (sangre de la abeja) y el aporte de oxígeno.
Poseen nervaduras convexas y nervaduras cóncavas y tienen, en  una zona determinada, una disposición
y medida (índice cubital) que sirve para clasificar las diferentes razas de abejas.
Cuando la abeja hace vuelos largos une las dos alas por medio de unos garfios o ganchos para formar una sola ala grande que hace que el vuelo sea mucho más veloz.
Por el contrario cuando hace vuelos de precisión para visitar las flores y recoger el néctar o polen estas las desenganchan  y pueden quedarse quietas en el aire como las libélulas.
EL ABDOMEN
El abdomen se compone de 9 segmentos, pero solo son visibles 6 en las hembras y 7 en los machos. Los segmentos abdominales poseen dos placas cada uno, llamándose a los dorsales "tergitas" y a los ventrales "esternitas", estando unidos éstos por membranas flexibles, lo que les permite una gran variedad de movimientos, como alargarse o acortarse y también curvarse en cualquier dirección.
Las membranas intersegmentarias del las esternitas,  de débil consistencia,  son perforadas por Varroa destructor para alimentarse con la hemolinfa de
la abeja.
En cada tergita tienen un pequeño agujero que son los estigmas o espiráculos, por donde entra el aire en el interior del insecto.
El abdomen se encuentra recubierto de pelos, y según su longitud y coloración de los segmentos son índices que también se emplean para la identificación de las diferentes razas de abejas.
En el abdomen nos encontramos con: las glándulas cereras, glándula de Nosanoff y aparato de defensa.
           


1 de junio de 2012

Epoca crítica para las colmenas: Otoño e Invierno

Época critica para las colmenas: otoño e invierno.

 Por Julio E. Ernst.

 Desde nuestros inicios y primeros pasos como apicultores, siempre nos inculcaron aquellas personas idóneas en el tema, la necesidad de preparar nuestras colmenas para pasar el otoño y el invierno y llegar a la primavera en óptimas condiciones, tanto sanitarias como de población y reservas de miel y polen, permitiendo a las cámaras un buen "arranque" variando las distintas zonas geográficas sin una ayuda extra.
El apicultor que hace trashumancia se ve obligado a dejar solo cámaras para favorecer el traslado y llegado el momento incentivar o bien llevar sus colmenares a las distintas regiones del país con floración temprana.
El apicultor chico y el mediano urgidos en muchos casos de obtener miel para solventar gastos de combustible, remedios, personal, alquileres de campos, han extractado sin dejar reservas o en otros casos como se dio en la región central del país estos últimos años donde hubo zonas con rindes muy bajos.
Estas cámaras que han quedado posiblemente muy abejadas, pronto necesitarán ayuda extra para pasar el invierno. La necesidad de dejar la colmena, cámara o nuclero con reservas, radica en que sin miel esta unidad muere de hambre y sin polen se va extinguiendo lentamente por la falta de renovación de abejas.
Un síntoma de la muerte por hambre se da en la aparición de muchas abejas metidas de cabeza en las celdas y el resto formando un colchón en el piso, en cambio la muerte por falta de polen se evidencia con un desabejado casi total y un canibalismo de pupas, prepupas y larvas.
Tomaremos la precaución de ir anotando lo que se realiza durante el año en cada apiario que se visita, para llevar un estricto control y realizar futuras comparaciones: curas, unidades enfermas, muertas, núcleos, cantidad de colmenas, reservas de miel y polen, estado sanitario, tareas a realizar en próxima visita, registro de lluvias, floración natural existente en la zona , etc.
Además es necesario si aparece algo raro en una colmena o cámara, dejarla marcada o anotarlo para que en la próxima visita no olvidarnos y le brindemos mayor atención.
Durante febrero y primeros días de marzo podremos hacer núcleos a razón de un 15% del total de colmenas del apiario, que nos servirán para reemplazar a las que no sobrevivan el invierno. Núcleos bien fuertes, adquiriendo reinas o celdas de calidad y evitando en lo posible hacerlos ciegos para evitar la consaguinidad y asegurarnos reinas nuevas que llegada la primavera tengan toda la fuerza para aovar. Se pueden hacer en nucleros o cortar colmenas fuertes con una entretapa ciega con ranura contraria a la piquera, repartir los cuadros de miel y cría e invertir las ubicaciones de sendas piqueras.
Hay colegas que hacen núcleos ciegos y los llevan a otros apiarios para fecundar con zánganos ajenos.
Realizar las monitoreos antes y después de las curas. Se puede realizar muestreo a campo para determinar aproximadamente que porcentaje de varroasis tenemos.
Ya en abril y mayo, terminar con las curas y preparar las cámaras para pasar el invierno, reduciendo el espacio a calefaccionar dado que tal tarea provoca un aumento en el consumo de alimento para generar calor.
Colocar piqueras y achicar el espacio colocando cartón o nailon en forma de separador de cuadros o ya introduciendo un alimentador. Para los primeros meses del otoño sería conveniente colocar en aquellas cámaras pobres de alimento o a los núcleos un buen cuadro operculado lleno de miel o bien un alimentador con jarabe de maíz  y no de azúcar para reducir las probabilidades de pillaje.
Las colmenas que hayan quedado con un alza melaria, asegurarlas con alambre o un buen peso para evitar la voladura de los techos.
Asimismo es necesario verificar la reserva de polen dado que es la fuente proteica que nos asegurará que las abejas pasen bien la invernada, haya renovación y llegar a la primavera con población joven. De no haber polen sería conveniente suplir con sustitutos que se adquieren en los comercios del ramo, o prepararlo en forma casera sobre la base de harina de soja desgrasada, levadura de cerveza, harina de arveja, suero desecado, albúmina y azúcar impalpable, que se puede ofrecer espolvoreando sobre los cabezales o en forma de paty amalgamada con miel.
En lo que hace al tema sanidad, en estos meses al reducirse la población y no existir prácticamente cría, es importante detectar la presencia de enfermedades, curar colmenas enfermas con antibióticos autorizados y descartar los cuadros infectados para su esterilización.
Asimismo es conveniente comenzar el recambio de cuadros, sacar negros para fundir, que generalmente son lugares propicios para el desarrollo de enfermedades.
Durante los meses de junio, julio y agosto es poco lo que podemos hacer sobre las colmenas, en esta época es donde nos damos cuenta de la importancia de haber dejado suficientes reservas.
Se alimentará y suplementará muy bien si es necesario, evitando visitas a los apiarios para abaratar costos. Colegas avezados en el tema "tantean" el peso de las cámaras y van intuyendo la cantidad de reservas.
Estar muy atentos a la aparición de síntomas de enfermedades para evitar que la cámara muera y sufra pillaje  y contagie a otras.
Estas enfermas se pueden retirar de los apiarios y ubicarlas en un lugar sanitario o si no valen la pena por la escasa población la eliminaremos y en primavera las repondremos con un núcleo.
Es aconsejable durante este período abrir lo menos posible las cámaras para no provocar enfriamiento.
Abrir únicamente en caso de tener que alimentar o suplementar. Durante días cálidos y soleados podremos abrir algunas cámaras al azar y evaluar la presencia de cría como asimismo si hay entrada de polen, dado que en algunas regiones por incidencias climáticas las floraciones se adelantan.
La presencia de abejas muertas en las piqueras nos indica una anormalidad en la misma, revisar, eliminar y esterilizar el material enfermo.
Esperar a que llueva, que sea una primavera generosa, que las primeras floraciones llegan lo antes posible y aprovechar flujos tempranos.
Estas consideraciones generales son meramente informativas, varían enormemente de una zona a otra y como siempre digo cada apicultor con su librito, cada uno experimentará o habrá experimentado algo que ya a otro colega le sucedió, pero la mayoría llega a la conclusión, que una colmena con suficientes reservas de miel y polen inverna mucho mejor, "arranca" mejor en la primavera y posiblemente nos traiga mas satisfacciones que una hambreada y constantemente ayudada a sobrevivir.

20 de agosto de 2011

Tratamientos y Productos para el control de Varroa

Por: Dr. Vet. Mariano Bacci. SENASA
TRATAMIENTO

Al incrementarse considerablemente durante los últimos diez años las prevalencias parasitarias, y a la progresiva disminución de la susceptibilidad de los ácaros a los agentes químicos utilizados, las preguntas que se plantea el apicultor con el paso del tiempo es cuándo tratar y con qué tratar. Nadie tiene hoy la "receta" precisa.
Control químico: podemos definir como un producto químico "perfecto" a aquel que no altera el funcionamiento interno de la colonia, que es práctica su aplicación, el que presenta mayor eficacia con la menor cantidad de aplicaciones, que no signifique un riesgo de contaminación de la miel y la cera, y que no sea perjudicial para la salud humana. Por último hay que agregar quizás la más importante de las variables: que el producto sea de bajo costo.
Existen varios métodos para el control de la varroasis mediante diferentes productos con distintas formas de acción y elaborados con diferentes principios activos.
Hasta el momento existen en apicultura las siguientes formas de acción de los productos acaricidas:
Sistémicos: Ingeridos por las abejas. Por medio de la hemolinfa, produce la muerte de los ácaros que se encuentran sobre las abejas adultas.
De contacto: También eliminan solo las varroas de las adultas, pero quedan dentro de la colmena por más tiempo y permanecen activos durante todo el ciclo reproductivo de las varroas.
Las formas de administración pueden clasificarse en:
Humos o gases: Son volteadores de ácaros que se encuentran parasitando abejas adultas. Se aplican por medio de gasificadores o con el ahumador.
Por evaporación: Así actúan las sustancias orgánicas. El riesgo que se presenta al utilizar estos productos es la alta toxicidad que presenta sobre las abejas en caso de que su evaporación no pueda controlarse correctamente.
Solución: Hay ciertos productos que se aplican puros en recipientes dentro de la colmena y gracias a la bioventilación producida por las abejas, se difunde. También puede mencionarse dentro de este grupo a los que se aplican en el jarabe para su acción sistémica.
Los principios activos utilizados por el momento son:
· Amitraz
Es una Formamidina. Actualmente se encuentra registrado el COLMESAN - Ahumado. También existe el COLMESAN - Solución que se aplica por medio de un gasificador. Antiguamente se contaba con tiras plásticas de liberación lenta que contenían este activo (ApiVar). Si bien en muchos países todavía cuentan con ese producto, en Argentina se lo retiró del registro. En Europa aún se comercializa el ApiVar. En Estados Unidos también se comercializa uno bajo el nombre de Miticur. Artesanalmente se lo utiliza impregnado en tablitas de madera o en tiras de cartón.
· Fluvalinato
El nombre comercial del producto elaborado en base a este activo y cuyo uso está autorizado, es APISTAN.
Artesanalmente también se utiliza este activo impregnando diluciones de 1:60 o 1:40 o 1:20 en tablitas de madera o cartón con los producto klartan o Mavrik.
· Flumetrina
Se trata de una piretrina, similar al fluvalinato y a la acrinatrina. También se presenta en tiras plásticas de liberación lenta. Está resgitrado en SENASA bajo el nombre comercial BAYVAROL. También se comercializan tablitas de preparación artesanal impregnadas con este activo.-
· Coumaphos
Este activo corresponde a un fosforado con el que antiguamente la firma Bayer formulaba el producto comercial Perizin para el control de la varroasis de las abejas. Este producto hace ya varios años que se retiró del mercado pero sin embargo hay otros productos veterinarios formulados con la misma droga aunque su uso esta autorizado para el control de pulgas y garrapatas en perros y gatos. Este producto es el Asuntol y desde hace muchos años los apicultores lo usan en preparaciones artesanales.
En los EE. UU. Se ha registrado un producto elaborado en base a este activo impregnado en tiras plásticas de liberación lenta.
· Cimiazol
El nombre comercial del producto elaborado con este activo y que se encuentra registrado en SENASA es el APITOL.
· Bromopropilato
FOLBEX, es el nombre comercial del producto formulado con este activo. Se presenta en tiras fumígenas que se deben encender dentro de las colmenas.
· Sustancias Orgánicas
Al aplicar estas sustancias se deben tener en cuenta muchos factores. Ningún producto orgánico puede compararse en rapidez y simplicidad con los químicos. Generalmente no alcanzan a estos en eficacia y sus resultados son variables.
La evaporación o sublimación de las sustancias orgánicas dependen principalmente de dos factores:
1.- La temperatura de la colmena que a su vez está influenciada por la temperatura ambiente.
2.- La naturaleza y dimensiones del dosificador utilizado.
Se utilizan ácidos orgánicos como el fórmico, oxálico y láctico que presentan un buen volteo del ácaro.
ACIDO FORMICO
El ácido fórmico es un compuesto químico orgánico que se encuentra en la naturaleza, en la miel, en las frutas, en la picadura de hormigas.
Por el momento, el único producto registrado elaborado en base a ácido fórmico es el BeeVar. Artesanalmente se han ensayado diferentes métodos de administración de ácido fórmico obteniendo resultados variables. Entre ellos se puede mencionar la aplicación directamente mediante esponjas impregnadas, se han diseñado evaporadores de diferentes características.
Al ser un producto tan inestable, son variables los porcentajes de eficacia logrado con rangos entre el 50 y 90%.
ACIDO OXALICO
También se encuentra en la naturaleza en algunas plantas y frutas. El SENASA está a punto de otorgar la autorización de uso y comercialización del OxaVar, formulado con este ácido orgánico. También, al igual que otros ácidos orgánicos, se utiliza el oxálico de manera artesanal. Existen varios métodos para su administración. Entre ellos el de evaporación y el de aspersión.
Otro grupo de sustancias orgánicas utilizados para el tratamiento de varroasis lo constituyen los aceites escenciales. Entre ellos podemos citar el aceite esencial de limón, de anis, el timol, eucaliptol, y mentol. Se aplican en soluciones líquidas preparadas con diferentes sustratos como vermiculita o tablitas. Su poder de volteo es sensiblemente más bajo que los otros productos. En base a algunos de estos aceites más ácido cítrico y ácido oxálico, se ha registrado en el SENASA un producto llamado Bienenwohl, pero se lo clasificó como sustancia estimulante de la limpieza y no como acaricida. En Europa, concretamente en Italia se desarrolló el Api-lifeVar, formulado con timol, mentol, eucaliptol y alcanfor.
Artesanalmente se preparan métodos de administración de estos aceites. El más utilizado es el timol.
VASELINA
A partir de investigaciones orientadas a buscar tratamientos alternativos para el control de la varroa y en lo posible mediante productos inocuos que garanticen la calidad y sanidad del producto, se descubrió que la vaselina bloquea el sistema respiratorio de los ácaros, produciéndoles la muerte por asfixia en menos de tres minutos. A partir de esto, se iniciaron diferentes ensayos para determinar cuál era la mejor forma de administración de la vaselina. Así se llegó a los cordones de algodón impregnados, combinando con pulverización de vaselina líquida. 
Productos acaricidas NO AUTORIZADOS
Existe una amplia gama de productos que actualmente se usan en apicultura para el tratamiento de la varroasis y que no han sido registrados en el SENASA. Estos productos por lo general, se elaboran con los mismos activos con los que se formulan los productos autorizados pero la matriz y sobre todo la dosificación varían.
Las dosificaciones incorrectas, tanto las sub como las sobredosificaciones contribuyen al desarrollo de resistencia.
Otro producto que se utiliza mucho en Argentina para el tratamiento de la varroasis es el Asuntol cuyo activo es el coumaphos. Este producto elaborado y comercializado por la firma Bayer, se administra a perros y gatos para el tratamiento de pulgas y garrapatas. Debido a su buena eficacia en el volteo de varroas, a su bajo precio y a la relativamente sencilla forma de administrar, el apicultor adaptó su uso para abejas. El coumaphos es un fosforado y como todos ellos presenta un alto riesgo para el consumo humano. Además son muy residuales por lo que su utilización debe hacerse lo más lejos posible de la mielada.
Con el desarrollo de la resistencia del varroa al fluvalinato, los apicultores siguen fabricando sus "tablitas" con otros activos como el amitráz y la flumetrina.
Las malas prácticas del uso de acaricidas puede acarrear dificultades como la aparición de resistencia y la presencia de trazas de residuos en la colmena.
QUIMIORESISTENCIA
Es un fenómeno en el que una parte de la población de individuos toleran las dosis que para el resto de la población de la misma especie son letales. Se debe recordar que la resistencia se transmite genéticamente entre una generación y otra.
Se han descripto diferentes tipos de resistencia para los insectos que seguramente son válidos también para los ácaros:
Resistencia metabólica: el insecto presenta mayor capacidad para degradar y eliminar el compuesto tóxico.
Modificación del nicho de acción: los acaricidas actúan en lugares específicos del sistema nervioso del ácaro que estamos atacando. Una alteración de ese sitio hace que el pesticida aplicado no pueda actuar y disminuye de esta manera su acción letal.
Penetración reducida: se ha comprobado que este fenómeno asociado seguramente a otros mecanismos, se debe al engrosamiento de la cutícula del ácaro que impide la penetración de los productos que actúan por contacto.
Por el momento se ha determinado solo la resistencia ante este activo, pero el uso indiscriminado de productos caseros nos llevará a situaciones similares frente a otros activos como el coumaphos, el amitráz y la flumetrina. De esta forma, la lucha contra varroa irá acompañada de una permanente aparición de productos a los que en un plazo más o menos prolongado el parásito se hará resistente, teniendo que ser sustituido por otro nuevo.
Frente a esta situación, resulta imprescindible que el apicultor comience a evaluar de un modo más certero la verdadera eficacia de los productos que utiliza.
RESIDUOS
Se debe prestar mucho cuidado y trabajar con mucha conciencia para evitar que queden residuos químicos en los productos de la colmena. La presencia de estas sustancias no solo ponen en riesgo la continuidad del comercio de nuestra miel, sino que también constituyen un riesgo para las abejas. Los productos de la colmena pueden contaminarse en menor o mayor grado de acuerdo a la naturaleza química de la sustancia con la que estamos trabajando. Si el compuesto es soluble en lípidos, tendrá mayor afinidad por la cera. Si en cambio es hidrosoluble, se concentrará en la miel. Dentro de los liposolubles de uso en apicultura, se pueden mencionar el fluvalinato, flumetrina y coumaphos. Que estos productos tengan mayor afinidad por la cera, no significa que no puedan concentrarse en la miel, de hecho se han detectado mieles contaminadas con ellos y en menor escala en polen y propóleos.
PRUEBA DE EFICACIA
Hay una prueba que nos permite evaluar la eficacia del producto que estamos usando para el control de la varroa, de muy fácil aplicación. Consiste en contar con al menos diez colmenas libres de cualquier otra enfermedad, de población y características homogéneas, en lo posible con reinas hermanas y de la misma edad. En cada colmena se colocarán pisos especiales para la recolección de ácaros caídos. Una vez que acondicionamos las colmenas para el ensayo, colocamos el producto que queremos evaluar siguiendo las recomendaciones de su marbette o de su distribuidor. A las 24 hs. de aplicado el tratamiento, procedemos a retirar los pisos y realizar el conteo de ácaros caídos. Cada 7 días seguiremos tomando muestras de ácaros del piso hasta que finalice el tiempo de acción del producto. Una vez que llegamos a este momento y registramos la cantidad de ácaros contados en los días de acción del producto, procedemos con el tratamiento de choque que consiste en aplicar dos productos elaborados con activos pertenecientes a grupos farmacológicos diferentes entre sí y al del principio activo de la formulación sometida a evaluación. Una vez aplicado este tratamiento, se tomarán muestras acordes con el tiempo de acción de estos dos productos.
El conteo de ácaros caídos por el tratamiento evaluado más el conteo de ácaros caídos por acción de los productos de choque, nos darán el número total de ácaros presentes en la colmena desde el momento del inicio del ensayo. La eficacia obtenida por el tratamiento se calculará por la relación porcentual entre el número de ácaros caídos por acción del producto a evaluar, sobre el total de ácaros presentes en la colmena.

4 de julio de 2011

PAUTAS SANITARIAS PARA MANEJAR CORRECTAMENTE LA VARROASIS

1- DAÑO DE LA VARROASIS De acuerdo a la experiencia de las últimas temporadas apícolas en Uruguay, y la información que nos llega del exterior, actualmente la varroasis es la patología que causa mayor daño en las colmenas.
El ácaro varroa destructor causa daño directo por las heridas que provoca, pero el daño mayor es el indirecto que puede ocasionar por transmisión de virus y/o bacterias a las abejas, así como la debilidad que produce en la misma abeja.
2- CÓMO y CUÁNDO TOMAR las MUESTRAS: a) Se eligen las colmenas más débiles del apiario.
Se retiran muestras del 10% de las colmenas de cada apiario, pero nunca menos de 5.
b) Se recomienda marcar las colmenas, y a futuro re muestrear siempre éstas.
c) Cada muestra corresponde a una colmena, y se compone de unas 250 abejas adultas, obtenidas de 3 puntos del nido de cría.
d) Estas abejas se sumergen en un frasco con una solución de 9 partes de agua y una de formol comercial.
e) Se recomienda 4 muestreos al año:
1. Invierno.
2. Principio de primavera.
3. Verano, después de la primera cosecha.
4. Otoño, después de la última cosecha.
f) Una vez obtenidas las muestras, pueden ser procesadas por el propio apicultor.
Es conveniente consultar con el técnico apícola de su zona, o enviarlas a un laboratorio de diagnostico de enfermedades apícolas.
3- RESULTADO del MUESTREO a) En el muestreo de otoño se detectara presencia o no de varroa.
En caso de resultados confusos, se debe repetir el muestreo a los 20 días.
Es recomendable aplicar un tratamiento otoñal.
b) El muestreo de invierno es muy importante.
Es útil para confirmar la eficiencia del tratamiento otoñal.
Si se constata ineficiencia, consulte un técnico.
c) Los muestreos de primavera y verano son para tener elementos de juicio, para tomar medidas que hagan posible llegar al otoño con la menor cantidad de varroa posible.
d) Se recomienda, en el caso de aplicar tratamientos de primavera o verano, se realicen con productos orgánicos.
4- ESTADO de la COLMENA Solo invernar colmenas viables.
Mantener colmenas débiles es crear focos de infección en el apiario, al igual que colocar "enjambres" en apiarios ya establecidos.
5- EL PRODUCTOR DEBE ATENDER la VARROASIS TODO el AÑO y por ELLO DEBE CONSIDERAR: a) Historia del apiario, por ejemplo:
Perdidas invernales históricas.
Antecedentes de varroasis.
Tratamientos previos.
b) Características de la zona, por ejemplo:
Inviernos más largo y riguroso implica mayores riesgos.
c) Concentración de apiarios vecinos (posibilidad de re-infecciones).
Recuerde que en nuestro país, esta enfermedad se comporta diferente según la zona.
d) Población, cría y espacio disponible interno de las colmenas (para determinar las dosis adecuadas en cada tratamiento).
6- RESPETAR los TIEMPOS de CADA ETAPA El tratamiento otoñal debe realizarse enseguida de terminada la última cosecha.
Es necesario asegurarse rigurosamente que la duración del tratamiento y que las dosis sean indicadas en la etiqueta del medicamento utilizado.
Además, en caso de productos de síntesis, estos deben ser retirados de la colmena 2 meses antes del comienzo de la entrada de néctar o 90 días antes de la cosecha.
De usar productos orgánicos, deben ser retirados 1 mes antes del comienzo de la entrada de néctar.
7- QUE APLICAR y COMO
Tratar solo con productos registrados por las autoridades competentes, según se indica en el recuadro final.
Seguir al pie de la letra las indicaciones (en dosis y duración), tal cual esta escrito en la etiqueta de cada envase.
No olvidar revisar que el envase se encuentre en perfecto estado de conservación, así como la fecha de vigencia.
Se deben tratar todas las colmenas del apiario.
8- ROTACIÓN Se recomienda cambiar de producto sintético y como máximo usar 2 años un mismo principio activo, para demorar la resistencia del acaro al mismo.
En el caso de CUMAFOS, no se debe aplicar 2 años seguidos por su elevada residualidad en cera y miel.
Este principio activo, debe alejarse, en el tiempo, lo mas posible entre una aplicación y la siguiente.
9- IMPORTANTE En caso de formulaciones que las abejas puedan retirar de la colmena, se debe confirmar la presencia del tratamiento unos días después de iniciado y reponerlo si las abejas lo retiraron.
Para un tratamiento eficiente el acaricida debe estar actuando en la colmena durante todo el periodo indicado en la etiqueta del producto.
10- NO LO OLVIDE a) Es recomendable que durante el periodo de tratamiento se retire la miel de las colmenas hasta 2 semanas después de terminado este, en particular con el principio activo Cumafos.
b) El apicultor debe tomar medidas como, observación, diagnostico y medidas correctivas durante todo el año.

10 de junio de 2011

HONGO PROVEE ALIVIO PARA LAS ABEJAS CONTRA CONTRA LA VARROA

Un hongo natural podría ser una opción no química para los apicultores que buscan maneras de controlar el ácaro parásito varroa, según científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en Weslaco, Texas.
Por varios años, científicos en la Unidad de Investigación de Insectos Beneficiosos (BIRU por sus siglas en inglés), mantenida por el ARS en Weslaco, han buscado un organismo natural que es inofensivo a las abejas pero mata los ácaros.
Se necesitan controles nuevos no químicos porque el ácaro ha desarrollado resistencia a los únicos productos químicos aprobados - fluvalinate y coumaphos - que ahora se usan contra el ácaro varroa. Así que los investigadores han estudiado varios organismos, han tratado diferentes dosis y métodos de aplicación, y han realizado ensayos de toxicidad. Finalmente, ellos seleccionaron cepas del hongo Metarhiziumanisopliae que demostraron ser muy patogénicos a los ácaros.
Este hongo potente, el cual también mata termitas, no hace daño a las abejas o afecta la reproducción de la reina. Para ensayar el hongo, los científicos cubrieron tiras plásticas con esporas secas del hongo y las colocaron en colmenas. Ya que las abejas naturalmente atacan cualquier cosa que entra en sus colmenas, ellas trataron de masticar las tiras, así diseminando las esporas a la colonia entera.
En pruebas de campo, una vez que las tiras tratadas con M. anisopliae estaban dentro de las colmenas, varias abejas rápidamente se pusieron en contacto con las esporas. Entre cinco a 10 minutos, todas las abejas en la colmena estaban expuestas al hongo, y muchos de los ácaros encima de las abejas murieron dentro de tres a cinco días.
El hongo proveyó un control excelente contra el ácaro sin impedir el desarrollo de la colonia o el tamaño de la población. Ensayos mostraron que Metarhizium era tan eficaz como fluvalinate, aun hasta 42 días después de la aplicación.

21 de mayo de 2011

ANATOMÍA Y BIOLOGÍA DE LA VARROA JACOBSONI

Anatomía de la Varroa jacobsoni
La hembra es de color marrón rojizo ovalada y plana y de 1.1 a 1.6 milímetros con placas de quitina en la espalda (Fig. 1). Tienen el vientre peludo con lo que se garantizan una óptima adherencia a la abeja. Los ejemplares adultos tienen cuatro pares de patas en la región pectoral que les permite agarrarse y desplazarse ágil y sorpresivamente. El primer par de patas porta los órganos sensoriales que también sirven de antenas. Ciega, trabaja con el sentido del tacto y olfato.
Fig. 1: Esquema de una hembra adulta en vista ventral (a la izquierda) y dorsal (arriba).
En la abeja adulta sólo se encuentran ácaros hembras ; el ejemplar macho es de color pálido a perlado, son menores de tamaño de 0.7 por 0.7 milímetros, tiene forma redondeada (Figura 2), no está quitinizado por lo que muere por desecación cuando la abeja hospedadora completa su desarrollo y sale al exterior y no se encuentran fuera de las celdas de cría. Tampoco se alimenta debido a que su aparato bucal está adaptado para fecundar a la hembra, los huevos miden 0.5 milímetros y son blancos, usualmente son encontrados en la base o en las paredes reproductoras de la abeja.
Figura 2: Representación de la varroa macho.
Biología de Varroa jacobsoni
El ciclo de vida de Varroa está íntimamente ligado con el ciclo de vida de la abeja mellifera; su reproducción y desarrollo está determinado por la cantidad y tipo de cría presente en la colonia de abejas; el ácaro muestra una notoria preferencia por las crías de zánganos, debiéndose esto a que existen mayores cantidades de hormonas juveniles que se encuentran en la hemolinfa o sangre de las abejas a una menor temperatura. Sin embargo cuando se carece en la colonia de cría de zángano, V. jacobsoni tiende a infestar crías de obreras donde se reproducirán y desarrollarán.
Figura 3: Ciclo de vida de la varroa.
En el ciclo de vida de V. jacobsoni existen 2 fases; una es la fase forética, la cual es cuando el ácaro permanece sobre las abejas adultas, sean éstas zánganos u obreras y generalmente se les halla en el abdomen por debajo de los escléritos abdominales donde se sostienen de las membranas intersegmentales utilizando las patas y partes bucales.
La otra fase es la reproductiva que precisamente se da en las celdas de cría operculado así como lo describe Remy Vandame en el estudio de Control Alternativo de Varroa en Apicultura en el que menciona lo siguiente.
La Varroa madre se reproduce exclusivamente en una celda de cría, generalmente después de un periodo forético; la entrada en la cría debe ocurrir a una edad de cría precisa, y constituye un punto crítico en la vida de Varroa.
Entrar demasiado temprano signfica para la futura Varroa madre, un riesgo importante de ser detectada y retirada por las abejas antes de la operculación de la cría, entrar tarde no le es posible ya que la cría es operculada; es decir, herméticamente cerrada a toda entrada o salida.
Sabe exactamente cuando una celda de cría en su noveno día está a punto de ser operculada.
Ingresa en el momento exacto, se zambulle en la papilla y se esconde sin ser detectada por las abejas obreras, cuando la celda esta operculada entra en actividad, poniendo sus huevos mientras se produce la transición de larva a pupa.
Después de haberse alimentado sobre la abeja, la Varroa madre pone por primera vez 70 horas después de la operculación y queda inmóvil durante un minuto tocando la pared con su primer par de patas.
Cuando su primer huevo emerge por el orificio genital sitio cerca de la placa genitoventral, la Varroa madre lo mantiene contra la pared de la celda durante unos diez minutos con sus dos primeros pares de patas. Eso permitirá al joven Varroa tener sus patas orientadas rumbo al sustrato y caminar inmediatamente después de la eclosión del huevo. A lo máximo la Varroa madre pondrá 6 huevos, de esta manera con un intervalo medio de 30 horas.
En las celdas de obreras pone 6 huevos y en las de zángano 7; los que pasan por los estados de huevos, larvas, protoninfas, deutoninfas y adultas. Cuando la celda es infestada con una sola Varroa madre el apareamiento solo puede ocurrir entre el macho y sus hermanas, el macho se aparea con la primera hembra tan pronto cuando llegan a la fase adulta (9-10 días después de puesto el huevo) y lo repite hasta 9 veces; y así lo hace con las otras hembras.
Una Varroa hembra es fecundada únicamente en la celda donde nace, luego una parte del aparato genital se destruye; en las celdas donde el macho muere antes del apareamiento las hembras quedan infecundas para siempre y esto ocurre en un 10-46% en las celdas (22).
Posterior a la puesta de un huevo, se puede ver dentro de éste una larva, ésta se cambia en protoninfa (cuerpo esférico especialmente en las hembras); deutoninfa (la hembra tiene el cuerpo elipsoidal y aplastado de color blanco y finalmente se convierte en adulto); las hembras adultas joven tienen el cuerpo café claro, mientras las hembras mayores de 24 horas de edad y tiene el cuerpo café oscuro, la deutoninfa y el adulto macho se parecen a la protoninfa hembra, pero se distingue de ella por el cuerpo mas anguloso y de color verde. La salida de Varroa jacobsoni Oudemas se da cuando emerge la abeja de la celda, la cual trae consigo; la Varroa madre y su descendencia, en algunos casos parte de la descendencia se queda en la celda y la que sale trata de subir sobre las abejas; generalmente teniendo preferencia por abejas nodrizas.
Los ciclos reproductivos que cada hembra Varroa puede tener no se conocen pero artificialmente se conocen 7 ciclos.
El periodo de desarrollo o metamorfosis completa es de 5.5-7 días y el de las hembras 7.5 a 9 días.
La forma de alimentación dentro de la celda operculada se da mediante una punción que hace a la larva para extraerle la hemolinfa; esta punción la realizan los ácaros jóvenes y su madre.
La descendencia de la madre Varroa, ya estando maduras sexualmente requieren una alimentación adicional antes de poner su primer huevo, esto sucede entre 4 y 14 días en donde se montan en una abeja para punzarla y alimentarse; al alcanzar la madurez buscan una celda de 9 días y el proceso se reinicia.
En cambio cuando la madre Varroa emerge de la celda junto con la debilitada abeja, busca una nueva celda a punto de ser operculada y el proceso se repite.
El periodo de vida de un ácaro de Varroa es de 3 a 6 meses, esto depende de la temporada y humedad en el interior de la colmena; con temperaturas entre 13-25º C y 50% humedad relativa las hembras viven menos de 24 horas, el acaro puede sobrevivir hasta 9 días sin alimentarse fuera de su huésped.
La expansión del ácaro generalmente se da por el pillaje, la deriva del ir y venir de los zánganos y la manipulación inadecuada de colmenas por parte del apicultor.
El efecto que produce la acción de Varroas sobre las larvas es la pérdida de peso, falta de vitalidad, muerte prematura, cuando la cría es parasitada por más de 8 ácaros, las pupas mueren y no concluyen su metamorfosis (Figura 4), y esto da lugar a que se manifiesten signos parecidos a la enfermedad de Loque Americana; por el hecho de que cuando las larvas mueren sufren un proceso de putrefacción desprendiendo un olor desagradable; sin embargo las abejas retiran los opérculos quedando en el fondo de las celdas, los excrementos de los ácaros que son fácilmente observables teniendo forma filamentosa de color blanco.”
Fig 4: Pupa muerta sin completar su metamorfosis.

9 de abril de 2011

La varroa y su impacto sobre las abejas

Por: Bernardo Pestano de Gacicuba
Varroa mite, es un ácaro, conocido como varroa jacobsoni, es un ectoparásito de las abejas (parásito que vive en la superficie de otro organismo), se alimenta de los adultos y las larvas de las abejas. Puede acabar con una colmena en 6 a 18 meses.
Hoy es el más serio problema de los apicultores mundialmente. Ha sido distribuido alrededor del mundo en forma descontrolada y fue detectado en l987 en los Estados Unidos y sobre todo en California.

En 1991 en ese mismo estado las primeras pérdidas se reportaron y en 1992 en el área de Sacramento los apicultores reportaron daños que superaban el 50 % en sus colmenares.
Los antecesores de la varroa comenzaron sus ataques con la abeja Apis cerana, abeja del oriente (Asia) en la cual no constituía un serio problema.
Fue detectada en la Apis mellifera importada a occidente desde esas regiones en 1960.
En esta abeja ha ocasionado daños de envergadura como ya mencionamos anteriormente.
Abeja africana (Brasil)
Las abejas africanas (AHB) que son las Apis mellifera scutellata, fueron introducidas en el Nuevo Mundo en 1956, por un prominente genetista brasileño, cuyo objetivo era cruzar las abejas africanas que eran de alta producción en ambientes tropicales con abejas de origen europeo o con la Apis mellifera mellifera primeramente.
Las abejas europeas son más indefensas comparadas con las africanas. La idea era que con la combinación de ambas, obtener una súper abeja tropical.
Otros planes con la abeja africana y sus híbridos salieron torcidos y resultaron ser dominantes los genes de la feroz abeja africana.
De Brasil pasaron a Suramérica y a Norteamérica, desplazando las abejas europeas.
Se encuentran distribuidas en el sur de Texas, Nuevo México, Arizona y California
En la práctica son inaceptables, para usarlas transportándolas a las áreas de cultivos como polinizadoras, como se hace usualmente con las otras abejas comerciales en USA.
Están impedidas de tenerlas o ser usadas cerca de las áreas pobladas y también de las zonas ganaderas, porque existe una prohibición al respecto.
Ha sido un gran impacto a los apicultores de México, los cuales llevaban a Estados Unidos abejas para usarlas polinizando y las regresaban a México nuevamente.
Aparentemente la influencia de la abeja africana se ha detenido un poco, a medida que ha aumentado el ataque del ácaro de la varroa.
Se ha conocido que la varroa es controlable con el uso de aceites esenciales de muy baja toxicidad ; y por otro lado acabar con el ácaro de la varroa, resulta un freno en el control de la africanización de las abejas, ya que éstas son altamente sensibles al ataque del mismo.
De cierta forma es una coincidencia afortunada. Suerte a los apicultores, porque así volverán a la tranquilidad con la desaparición de ambas plagas, el día que esto se logre.

28 de marzo de 2011

Varroa, un parásito al acecho de las colmenas

Manejo: la mejor estrategia para disminuir la incidencia consiste en combinar los muestreos con la aplicación de acaricidas. Más información: http://www.senasa.gov.ar/Archivos/File/File812-recomendaciones-control-varroosis.pdf
Este parásito ( Varroa jacobsoni ) está siempre presente en las colmenas y se convierte en un problema crítico al final de la temporada de cosecha. Si se toman medidas para controlarlo, se podrá evitar la mortandad masiva de las abejas.
Según una comunicación del programa nacional apícola del Inta, la mejor estrategia para disminuir la cantidad de varroa dentro de las colmenas consiste en combinar la realización de muestreos con las aplicaciones de productos acaricidas en tres momentos clave de esta etapa del ciclo.
Los muestreos deberán hacerse:
Antes de aplicar el acaricida, para conocer qué porcentaje de varroa hay en las colmenas, a modo de obtener un “diagnóstico” de la situación inicial.
Siete a 10 días después de la aplicación, para comprobar la efectividad del producto utilizado.
Al finalizar el período recomendado en el marbete del producto, para comprobar la eficacia del acaricida.
Si en todas las muestras se obtienen infestaciones menores al uno por ciento, se considera que el tratamiento aplicado fue efectivo. En el caso de que los niveles sean superiores al uno por ciento, será necesario consultar a un asesor técnico.
Es fundamental que los tres muestreos se realicen sobre las mismas colmenas.
Para ello, se aconseja identificar la cámara de cría y el frasco correspondiente con la misma marca. Por ejemplo: Colmena 1-Frasco 1; Colmena 2 -Frasco 2, etcétera.
Para realizar el monitoreo se recomienda realizar la “prueba del frasco” por ser considerada sencilla y de bajo costo. Mediante esta prueba se podrá determinar el porcentaje de infestación de varroas.
Para saber cuántas muestras realizar, es necesario tomar como referencia la siguiente indicación:
Más de 60 colmenas en el apiario, tomar muestras en el 10 por ciento de las colmenas. Si la cantidad de colmenas es menor a 60, tomar muestras en por lo menos en seis colmenas, como mínimo.
De cada colmena, tomar una muestra de aproximadamente 300 abejas.
Las abejas se sacan de ambas caras de tres cuadros con cría abierta. De esta forma se asegura que la muestra represente el estado sanitario de cada colmena. No se deberán muestrear las colmenas ubicadas en los extremos del apiario, las zanganeras, ni las huérfanas.
El mayor porcentaje de infestación obtenido en el muestreo será utilizado como valor de referencia para decidir las medidas a tomar en el apiario. Por ejemplo, si en dos colmenas se obtiene cinco por ciento, en otras dos 10 por ciento y en otras dos 15 por ciento, se tomará como referencia 15 por ciento para todo el apiario.
Para tener presente. Los primeros en detectar y confirmar los focos de problemas en el país fueron aquellos apicultores que se encontraban asociados y contaban con un asesor técnico. Esto no es casualidad, es una de las ventajas que brinda el estar asociado y trabajando en conjunto.
Esto facilitó que se realizaran los monitoreos correspondientes y se pudiera actuar oportuna y coordinadamente dando una respuesta rápida al problema.
Ante cualquier inconveniente que pueda ocurrir de mortandad de colmenas, se recomienda no quedar con dudas, consultar a un asesor técnico, al Senasa y/o a los técnicos del Inta más cercanos.

21 de febrero de 2011

Recomendaciones para el control de Varroasis

El contenido técnico del presente texto fue revisado y consensuado en el ámbito de la CONASA (Comisión Nacional de Sanidad Apícola).
 La Varroasis es causada por un ácaro denominado Varroa destructor.
La VARROASIS es una parasitosis que afecta a las abejas adultas y a sus crías causando serias pérdidas en la producción apícola del país. Es causada por un ácaro denominado Varroa destructor. Es un parásito externo que cumple un ciclo de vida complejo fijándose a las abejas y succionando su hemolinfa. Para reproducirse ingresa a las celdas, atacando a la cría y afectando su desarrollo.
El objetivo de las siguientes recomendaciones es brindar a los apicultores una herramienta técnica necesaria para disminuir los niveles de infestación de esta parasitosis, evitar la mortandad de colonias y los riesgos que permanezcan en la miel residuos de los productos acaricidas utilizados por encima de los niveles permitidos.Existen variadas alternativas de control de esta parasitosis, La reproducción y comportamiento del ácaro se encuentran estrechamente vinculados son las características climatológicas de lugar. Por lo tanto, resulta necesario diseñar estrategias de control adaptadas a cada región en particular.
Aplicando una estrategia de control efectiva logrará:
• Disminuir los niveles de infestación de su apiario
• Reducir mortandad de colonias
• Aumentar su producción y
• Evitar el riesgo que permanezcan residuos por encima de los niveles permitidos
Estrategia de control
Toda estrategia de control debe incluir:
• MONITOREOS PERIODICOS
• DISEÑO DE LA CURVA POBLACIONAL Y PLAN DE CURA
• CORRECTA ELECCION DE PRODUCTOS ACARICIDAS
Monitoreos periódicos
La importancia de realizar monitoreos
La carga de ácaros presente en las colmenas nos indica la gravedad de la parasitosis. A su vez, a través de la carga parasitaria podremos evaluar el éxito de los tratamientos aplicados y decidir en qué momento y con qué productos nos
conviene curar.
Para ello, se recomienda realizar la "Prueba del Frasco", considerada sencilla y de bajo costo, nos permite determinar el porcentaje de infestación de varroas en fase forética.
¿Cuándo realizar la "Prueba del Frasco"?
• Monitoreos antes, durante y después de la aplicación del tratamiento: se toman muestras individuales del 10% de las colmenas del apiario.
¿Cómo realizar la "Prueba del Frasco"?
 
1. Elementos necesarios
• Frasco de boca ancha
• Agua y alcohol en partes iguales (se agrega antes o después de la recolección de abejas)
• Sistema de colador doble
2. Toma de muestras
Las muestras son individuales de por lo menos el 10% de las colmenas que conforman el apiario.
La Prueba del Frasco estima el porcentaje de infestación en estado forético.
Se realiza a partir de la recolección de al menos 300 abejas nodrizas. La muestra se obtiene tomando el cuadro con una mano, el frasco con la otra y deslizándolo suavemente de arriba hacia abajo para que caigan las abejas. Se debe recolectar de ambas caras de 3 cuadros diferentes de la cámara de cría. En lo posible, elegir cuadros separados entre sí y con predominancia de cría abierta.
3. Agitar: Se agitará el recipiente (abejas + alcohol/agua) durante un mínimo de 5 minutos para favorecer el desprendimiento de los ácaros. Luego lavar la muestra
con abundante agua para evitar que los parásitos queden adheridos a las abejas.
4. Filtrar: el contenido mediante tamiz doble (uno retiene abejas, el otro, con criba más pequeña, retiene a los ácaros).
5. Contar: ácaros y abejas por separado.
6. Calcular el % de infestación: dividiendo ácaros sobre abejas y multiplicando por 100.
Curvas poblacionales
La CURVA POBLACIONAL, expresa los cambios que sufren las poblaciones de abejas durante el año, que a su vez, serán similares a los que sucedan en la población de ácaros.
Al aumentar o disminuir la cantidad de crías de abejas aumentará o disminuirá de igual forma la reproducción del ácaro.
Esta dinámica puede expresarse en la CURVA POBLACIONAL y nos permitirá, a través de su análisis, saber o suponer la evolución de la parasitosis.
Es por ello que antes de diseñar y aplicar una estrategia se recomienda conocer la curva de dinámica poblacional de ácaros y abejas de la zona.
Gráfico 1.- Curva población modelo. Esta curva representa una región del sudeste de la provincia de Buenos Aires. A partir de este ejemplo, en cada zona se podrá trazar su propia curva según clima y floración.
Basándonos en la curva de la zona, la entrada principal de néctar y el periodo de carencia del producto elegido, podremos decidir los momentos adecuados y los tipos de tratamientos a aplicar. Además, partiendo de curvas poblacionales conocidas, podremos adelantarlas o prolongarlas ya sea por incentivo de colonias o por trashumancia, y tomar automáticamente nuevas decisiones sobre los tratamientos a aplicar.
Tratamientos
Los tratamientos deben programarse de acuerdo a:
• Las curvas de población en sus apiarios
• La carga parasitaria (Prueba del Frasco) y
• La fecha de inicio del flujo principal de néctar
La práctica y experiencia indican que en gran parte de la Argentina, resulta necesario aplicar, al menos, dos tratamientos anuales.
A partir de la interpretación de curva poblacional surgen dos alternativas de tratamientos anuales:
 Opción A: aplicación pos-cosecha (última vuelta de cosecha) + aplicación en primavera temprana (cuando empieza a expandirse el nido de cría).
  Opción B: aplicación pos-cosecha + aplicación en otoño tardío (cuando el nido de cría se ha reducido en forma importante y la gran mayoría de los ácaros están en estado forético).
Se optará por una de estas dos alternativas según los monitoreos continuos que se realicen en cada zona.
Nunca debe omitirse la cura pos-cosecha
Antes y después de cada aplicación se evaluará la carga parasitaria de los colmenares a través de la prueba del frasco.
El resultado obtenido ANTES del tratamiento indicará la necesidad o no de hacerlo, y nos permitirá evaluar, realizando otra prueba DESPUES tratamiento, la eficacia del mismo.
La interpretación del resultado de la prueba del frasco luego de la acción del producto acaricida estará sujeta a:
• momento del año en que se toman las muestras
• carga parasitaria en el momento de la aplicación del producto
• cantidad de cuadros con cría y cantidad de abejas conformando la colonia en ese momento
• fenómenos de re-infestación por apiarios cercanos sin tratar
• ineficacia del producto por resistencia al principio activo
Se considerará que un TRATAMIENTO fue EXITOSO cuando el resultado de la prueba del frasco DESPUÉS de la aplicación NO SUPERA el 1% de infestación.
¿Cuando es necesario aplicar un tercer tratamiento?
Para decidir sobre la aplicación o no de un tercer tratamiento anual se debe evaluar la carga parasitaria regularmente, incluso en momentos en los cuáles no se aplicará un tratamiento.
Por ejemplo, si optó por la alternativa de aplicar una cura en poscosecha y otra en primavera temprana (opción A), es imprescindible evaluar la carga parasitaria en otoño, pues es posible que la infestación en fase forética supere el 1% y sea necesario otro tratamiento antes de ingresar a la invernada.
Gráfico 2.- Opción A: se marcan los dos tratamientos. Y la flecha pequeña indica Cuándo debe realizar la prueba del frasco adicional (antes del inicio de la invernada).
 Del mismo modo, si eligió la alternativa de tratar en poscosecha y otoño tardío (Opción B) deberá determinar la carga parasitaria a la salida del invierno para evaluar la necesidad de aplicar un tratamiento adicional al inicio de la temporada.
 Gráfico 3.- Opción B: se marcan los dos tratamientos. Y la flecha pequeña indica:
Cuándo debe realizar la prueba del frasco adicional (a la salida del invierno).
Tener en cuenta que la pos cosecha es el momento crítico para la colonia pues el prolongado tiempo transcurrido desde la última aplicación de un producto acaricida y la constante disponibilidad de celdas de crías permitirá la multiplicación incesante de varroas.
Tratamientos coordinados
Para lograr y mantener con éxito el control de la parasitosis en su apiario deberá evitar la reinfestación a través de los apiarios cercanos. Para ello, se recomienda organizar monitoreos continuos y la aplicación de tratamientos en forma coordinada con los apicultores vecinos y así eliminar, en forma masiva, la mayor cantidad de ácaros de la región.
Elección de productos a aplicar
Como elegir y utilizar los productos acaricidas

• Elija productos acaricidas que estén aprobados para su uso en abejas por el SENASA
• Tenga en cuenta que toda sustancia que coloque en la colmena, como los medicamentos, pueden dejar residuos en los productos (miel, polen, propóleos) que luego serán destinados a consumo humano.
• Aplicando la dosis correcta evita el desarrollo de farmacoresistencia por parte del ácaro y la aparición de residuos en los productos
¿Cuáles son las características de los productos aprobados?
• Están compuestos por un principio activo y excipientes
• Son formulaciones conocidas y estables
• Conocemos la dosis que se aplica en cada tratamiento.
• Sabemos cómo se comporta el principio activo en la colmena y la concentración de residuos que puede permanecer en los productos obtenidos.
• El rótulo aclara la información necesaria para la forma correcta de aplicación y el período de carencia.
¿Cuáles son las características de los productos ilegales?
Los productos que no se encuentran aprobados por SENASA para uso en apicultura son productos ilegales (mal llamados "artesanales").
• No poseen dosis conocidas ni soporte adecuado
• No tienen ningún control de calidad durante su elaboración
• Carecen de controles farmacológicos que permitan determinar su periodo de carencia
• Pueden provocar mortandad por intoxicación de abejas adultas o crías
• Aceleran la aparición de ácaros resistentes a ROTACION DE PRINCIPIOS ACTIVOS
¿Por qué debemos rotar los principios activos?
La rotación de los principios activos evita la aparición de ácaros resistentes a los medicamentos. Por ello se deben elegir productos formulados con diferentes familias de drogas entre una cura y otra, para no repetir principios activos. Aunque
los acaricidas orgánicos poseen baja probabilidad de producir resistencia, tampoco se aconseja utilizar siempre el mismo acaricida orgánico.
Periodo de carencia
Es el tiempo que transcurre entre la última aplicación o retirada del producto hasta el inicio del próximo flujo de néctar.
Respetando el periodo de carencia, la dosis y modo de aplicación indicados en los marbetes de los productos veterinarios se evitará la permanencia de residuos por
encima de las concentraciones aceptadas.
Se recomienda consultar regularmente el listado de productos acaricidas aprobados por el SENASA para su uso en apicultura.
El listado puede ser extraído de: www.senasa.gov.ar
También puede ser solicitado al correo electrónico: apicultura@senasa.gov.ar
LA ELECCIÓN DE PRODUCTOS APROBADOS PARA SU USO EN ABEJAS,
CONTRIBUYEN A MANTENER LAS COLONIAS SANAS Y EQUILIBRADAS,
REDUCIENDO LA MORTANDAD INVERNAL, ASEGURANDO MAYOR
PRODUCCIÓN Y GARANTIZANDO LA INOCUIDAD DE LOS PRODUCTOS
OBTENIDOS.
CONTACTESE CON UN TECNICO ESPECIALIZADO QUE LE AYUDE A ELEGIR
LA MEJOR OPCION PARA SUS COLMENAS.
 Programa de Control de Enfermedades de las Abejas. SENASA

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